Ramón Bocos Muñoz (Madrid, 1949) es Economista del Estado. Fue, en el gobierno socialista de Demetrio Madrid surgido tras la aprobación del Estatuto de Autonomía, el primer Director General de Política Industrial de la Junta de Castilla y León. El primero y el único; no ha habido otro con tal nombre. Como funcionario, colaboró estrechamente (en una relación de auténtica amistad) con el Consejero de Economía y Hacienda del Gobierno Aznar, el recientemente fallecido, Miguel Pérez Villar, con el que puso en marcha actuaciones como un novedoso sistema de incentivos regionales que marcó un hito en la política industrial española y el Parque Tecnológico de Boecillo. En enero de 1990 fue nombrado director de la entidad pública Centros Europeos de Empresas e Innovación de Castilla y León (ceical), empresa promovida por la Comisión Europea y la Junta de Castilla y León con una finalidad de promoción económica.
Y de industria y economía, pero también de arte, ciencia, tecnología, medio ambiente, turismo, deporte …… se habla en este blog, y de artículos que han sido publicados en diario de valladolid / el mundo y El Norte de Castilla. Con un estilo lleno de ironía y de sarcasmo, con el objetivo de que los castellanos y leoneses abandonen su secular resignación, y dejen de sentirse responsables del centralismo, cuando son una de sus principales víctimas. Y también con la remota esperanza de que muchos políticos que no lo hacen así, piensen en el interés de los ciudadanos y no solo en el suyo propio.
Me cesó el 15 de julio de 1998, festividad de San Buenaventura, llamado el doctor seráfico. Había ido yo a las Cortes de Castilla y León a agradecer al entonces procurador Octavio Granados unas gestiones que había hecho en Bruselas en beneficio de la empresa ceical, de la que hasta ese día, y desde su creación en enero de 1990, había sido director gerente.
Cuando me lo crucé por los pasillos de las Cortes, supe inmediatamente por la expresión de su rostro que estaba cesado. No esperó ni a incorporarse a su despacho: desde el teléfono de su automóvil llamo al secretario general de la Consejería y le ordenó que me comunicara la extinción del contrato. Da fe de ello Octavio Granado´, que luego fue Secretario General de la Seguridad Social, y que cuando conoció el hecho, le llamó para confirmarla dándole como motivo que `un director de empresa pública no puede relacionarse directamente con los procuradores de las Cortes.
El asunto venía de lejos, exactamente de octubre de 1989, en que siendo yo jefe del Servicio de Promoción Industrial y el abogado de Asesores de Derecho, le manifesté (de forma un tanto agria, es cierto) mi postura contraria a una política de captación de inversiones basada en un modelo en que la financiación y el riesgo los ponía la Junta, los beneficios, si se producían irían a parar a manos privadas, y faltaba la figura fundamental en un sistema capitalista: el empresario, la persona que arriesga su dinero en busca de un rentabilidad futura.
También fui crítico con el viaje que venía de realizar de Estados Unidos, financiado por la Junta, y acompañado por su compañero del despacho y del gerente de crystaloid. En el mismo domicilio de Santiago 13 tenían la sede Asesores de Derecho, prodical, cristainvest, cristaloid (tecdis) e incris.Los hechos me dieron la razón: el único resultado de aquella política y de aquél viaje, tecdis, la empresa que en términos relativos ha recibido más ayudas públicas en toda la historia de la Comunidad Autónoma y fue calificada de `buque insignia´ de la política industrial y tecnológica de la Junta, cerraba sus puertas el 10 de marzo de 2005.
Un mes antes antes del cierre, un pormenorizado artículo del Secretario Provincial del PSOE, denunciaba, con la elocuencia y precisión que sólo puede aportar la descripción de hechos objetivos, la crónica de desaciertos que han jalonado el proceso vital de tecdis, cuyos tres protagonistas, dos fallecidos y uno en prisión, han estado permanentemente presentes en todas las fases de este proceso: creación de la sociedad, puesta en marcha de la empresa, bien que de forma nominal (en sus primeros años ni producía ni vendía objeto ninguno); pérdidas continuas que son absorbidas con discutibles procesos de ingeniería contable, nacionalización de la empresa; privatización y cierre.
En cuanto a mí, que soy funcionario del Cuerpo Superior de la Administración General del Estado, tuve que estar nueve meses en el paro (un caso sin precedentes en la historia de la Comunidad Autónoma), pues se dieron instrucciones de demorar todo lo posible mi reincorporación a la Junta; cuando no les quedó más remedio que admitirme, la orden fue no darme trabajo ninguno, una de las peores situaciones en que puede estar una persona y, (quien lo ha vivido, sabe que es un auténtica tortura.
No
es la primera vez en que me he visto en situación parecida: en 1986
dimití del cargo de director general de Política Industrial por
solidaridad con Demetrio Madrid, al que su propio partido abocó a la
dimisión para que hiciera frente a un juicio del que salió absuelto
con todos los pronunciamientos favorables; y también lo hice en
septiembre de 1988, del puesto de jefe e servicio de Promoción
Industrial, por incompatibilidad con un alto cargo al que llamaban AR
(Agente Recaudador) y que fue procesado y condenado por prevaricación
en un famoso caso judicial
Corre el río Abia entre las altas llanuras del borde castellano, abriendo su valle en un paisaje en cuyo horizonte norte las peñas anuncian el telón de fondo de la Montaña Cantábrica y que, hacia el sur, domina la infinita llanura de Tierra Campos. Paisaje descompuesto en niveles vestidos de rebollos, quejigos y encinares, mientras jalonan el río y sus afluentes cintas de árboles de ribera. El término ha sobrevivido a la globalización del latín y a la romanización y parece evocar, en una suerte de geografía sentimental, el patriotismo castellano.
Valdavia es un blog de pensamientos, ideas o sugerencias lanzadas al viento. Los temas son amplios: desde reflexiones sobre un detalle concreto a temas de actualidad; desde una pura consideración científica a un arrebato poético o literario, interesado por la belleza. De cómo cantan y sienten las gentes de llanura y de montaña, de la actitud ante la muerte de los habitantes del medio rural... De política, de los clarines de guerra que están sonando en todo el mundo, no solo en España. De historia y futuro comparados, de crisis frente a crisis, de federalismo y autonomías, de lo que nos cuesta la política y los políticos, de su insolvencia y corrupción históricas. Del cambio climático, la Revolución Digital, las comunicaciones modernas, internet...
De la belleza de un soneto, de los afectos y dependencias de las personas movidas por la razón y los sentimientos, no por la avaricia o la vulgaridad… De la belleza de los colores del campo castellano, de su luz, de los paisajes cambiantes de las peñas y valles de los bordes de Castilla o de su historia y sus gentes. De mujeres o varones, del amor y desamor... De un libro, de una película, de una obra de teatro. De fantasías y opiniones más mejor o peor fundadas. De un artículo científico o un cuento, de dibujos y pinturas … En fin, del viaje de la vida, porque todo eso es ni más ni menos que la vida.
Guillermo Brown es un niño de 10 años que junto su pandilla, "Los Proscritos" (Enrique, Pelirrojo, Douglas, el perro avisador Jumble, y Juanita) ponen continuamente a prueba los límites de la civilización de la clase media en que viven, con resultados, Los Proscritos asisten desconcertados a un mundo que no comprenden e intentan subvertir.
El enemigo está representado por el mundo adulto (sus padres y hermanos mayores Roberto y Ethel,) y los niños pijos, ultracorrectos e hipócritas como Humbertito Lane. El humor surge en la disparidad de opinión entre ambas partes, cuyas ideas no tienen nada en común. Su tono literario es la ironía, el surrealismo y cierto costumbrismo ingles, con una Inglaterra llena de cobertizos, pérgolas, té a las cinco y feroces perros labradores. Están también nuevos ricos, los Bote (enriquecidos con la salsa Bott) y su hija Violeta-Isabel, quienes imitan los modos de la alta sociedad inglesa.
También están presentes los valores y tópicos de su tiempo (las sociedades bíblicas, los movimientos por la temperancia, los autores pedantes, los niños pobres, hijos de las masas obreras del East End londinense… Todos ellos caen víctimas de la ingenuidad de Guillermo, que es incapaz de salir de la interpretación literal de cualquier tema.
Dice el filósofo Fernando Savater (uno de los apologistas de Guillermo) que “ la represión de los niños durante la España franquista hizo que se identificaran con la postura rebelde y anarquista de Guillermo Brown. Y el escritor Javier Marias tiene declarado que se sintió impulsado a escribir con la lectura de los libros de Guillermo.
`Siendo niño de diez años me sentí del todo identificado con la rebeldía de Guillermo, su audacia, su sentido del humor, los vuelos de su fantasía, su necesidad de ser siempre el jefe pero siempre tener compañeros, sus acciones generosas y compartidas por igual, su propensión a los errores de ortografía hilarantes y a los errores de pronunciación, e incluso su preferencia por los pieles rojas sobre los vaqueros y la adicción a tocar la armónica. Y fue William quien me inspiró a crear la primera banda de los cuatro, unidos contra el mundo´




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