jueves, 23 de julio de 2020

XVII. 13 Artículos: Sobre la Unidad

 



      La unidad es una palabra que se utiliza mucho en política, pero que se aplica en contadas ocasiones. La verdad es que queda muy bien. ¿Quién no quiere unidad? Luego se impone la cruda realidad de los intereses partidistas, así como las simpatías y antipatías personales. Hay gente que no se traga o incluso se odia. Por supuesto, están, se digan o no, los vetos e incompatibilidad entre formaciones. 

     Es fácil constatar sin necesidad de ser un politólogo, que analizan la política sin fuentes y desde la frialdad de los datos y los libros, que Podemos es incompatible con el PP y Cs. Y, como es evidente, no se puede, como dice el refrán, «estar en misa y repicando». Es algo tan obvio que hay numerosas frases que recogen esta imposibilidad de hacer dos cosas a la vez. Es lo que le sucede al presidente del Gobierno que emerge como si fuera el dios Jano que con una de sus caras quiere pactar con la oposición y con la otra busca confrontar con ella. 

      Es indudable que el acuerdo europeo es un balón de oxígeno para Sánchez y que los aplausos intentan visualizarlo como una gran victoria. La realidad será más compleja, aunque ahora unos y otros intenten simplificarla. Es bueno, pero no es ni la panacea ni la piedra filosofal. Los políticos siempre lo venden todo en clave partidista. Los problemas se los provocarán sus socios de coalición y el variopinto conjunto de aliados «aprovechateguis» que campan a sus anchas en el Congreso. 

          Es lo que explica el ridículo lamentable de los acuerdos de una comisión de reconstrucción que ha sido todo lo inútil que me temía. No hay nada mejor que crear una comisión parlamentaria para un tema concreto y conseguir que sea una pérdida de tiempo. Sus señorías se lo pasan muy bien con los altercados, rifirrafes, propuestas pintorescas y confrontaciones estériles.

                 No es un espectáculo muy ejemplar, pero un sector de la izquierda se ha quedado anclada en los tiempos asamblearios de la facultad. Ahorraríamos mucho tiempo y dinero si cada partido eligiera a un diputado que representara sus votos. Nadie convence a nadie. Las posiciones están predeterminadas y la división de poderes es un insulto a la inteligencia, porque existe de facto un mandato imperativo que hace que los diputados sean marionetas de los aparatos de los partidos. Es muy sencillo porque quien no hace caso, no repite.


domingo, 28 de junio de 2020

VII. 1 España: Fondos Next Generation EU



                El  Next Generation EU (NGEU) es el fondo masivo de recuperación de la Unión Europea (UE) de 750 mil millones € (en precios constantes de 2018) acordado el 21 de julio de 2020 por el Consejo Europeo, después de cuatro días de negociación, para apoyar a los Estados miembros de la Unión golpeados por la pandemia de COVID-19. El fondo NGEU se extiende a los años 2021-2023 y está ligado al presupuesto de la UE de 2021-2027 (MFF). Los paquetes comprensivos del NGEU y MFF alcanzará el tamaño de 1824,3 millardos de €.

        El acuerdo NGEU es algo sin precedentes en la historia de la UE, ya que la misma emitirá vínculos o bonos soberanos europeos para asignar subvenciones y préstamos a sus Estados miembros, pagándolos mediante la generación de recursos propios, a través de los impuestos directos, lo que se considera el primer paso hacia una integración fiscal en Europa.

                      
        Costó más de 90 horas consecutivas de reuniones, cientos de encuentros bilaterales y un buen número de disgustos, pero en la madrugada del lunes al martes, a las 05.30 y con el sol despuntando en Bruselas, los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 han logrado un acuerdo esencial para cerrar el Presupuesto de la Unión hasta 2027 y el Fondo de Recuperación tras la pandemia. Un paso sin precedentes, un mecanismo inédito de hasta 750.000 millones de euros para ayudar a los países más afectados, incluyendo hasta 390.000 millones de euros en transferencias directas.


           Esta vez no será como siempre. No han hecho falta años para poner en marcha los mecanismos necesarios, sino semanas, apenas unos meses desde los primeros casos detectados en suelo europeo y batir un récord de 20 años, desde Niza, con el Consejo Europeo más largo de la historia. La solución no será sólo con préstamos, sino que habrá importantes subvenciones financiadas con una emisión sin precedentes de la Comisión Europea en los mercados. Y habrá condicionalidad, reformas para poder acceder a las ayudas y desembolsos, pero no Troika o Memorandos de Entendimientos como los de los rescates de la última crisis


        "Hemos mostrado responsabilidad colectiva y solidaridad, hemos mostrado que creemos en nuestro futuro común. Este acuerdo es una clara señal de que Europa es una fuerza de acción. Este acuerdo será un momento crucial en el viaje europeo. Es la primera vez en la historia que nuestro presupuesto se vincula a los objetivos climáticos. Que el respeto del estado de derecho es una condición necesaria. La magia del proyecto europeo funciona gracias a las cooperación, la voluntad de trabajar juntos, de superar dificultades, a la capacidad de de enfrentarnos a todo unidos", ha celebrado en una conferencia de prensa Charles Michel, el coordinador de la reunión.
 
    "Europa ha demostrado que es capaz de abrir nuevos caminos en una situación tan especial", ha destacado la canciller Merkel. "No solo es una de las cumbres europeas más largas de la historia, también es un día histórico para Europa", se ha unido Macron. "Es un gran acuerdo para Europa y para España. Se ha escrito una de las páginas más brillantes de la historia europea. Es un auténtico Plan Marshall", coincide Pedro Sánchez.
            
         El Marco Financiero para el periodo 2021-2027 será menor que el anterior, algo inevitable después de que el Brexit privara de un contribuyente neto decisivo como Reino Unido. La cantidad pactada será de 1,074 billones de euros. Menos del 1,1 que pedían la Comisión o España, pero más que el billón escaso que pedían los frugales. Pero incluye inevitablemente rebajas en la PAC y en Cohesión, las dos partidas principales. La UE se quiere modernizar, pasar a la digitalización y la transición verde, y eso implica cortes en las grandes partidas históricas.

           Durante los últimos cuatro días, Emmanuel Macron, Angela Merkel y otros líderes europeos han sostenido, en público y en privado, que un Plan de Recuperación europeo frente a los desastres del coronavirus tenía que tener, como mínimo, 400.000 millones de euros en transferencias directas no reembolsables. Dinero que la Comisión Europea capte en los mercados y vaya repagando desde 2026 hasta 2058 para que los países de por sí más endeudados no acaben sepultando en compromisos a las próximas generaciones. La propuesta original franco-alemana, y de la Comisión Europea, era medio billón de euros, pero la negociación que arrancó el viernes por la mañana y que seguía abierta en Bruselas forzó a ir recortando y recortando.

          Portugal, España o Italia decían que romper el umbral de los 400.000 no es sólo algo político y simbólico (pues ya es una concesión del 20% a los austeros), sino un problema económico, porque el efecto macro sería insuficiente para el total del continente. El problema es que la propuesta 'final' del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, presentada en la tarde de ayer, se quedada en 390.000 millones. Era su apuesta tras dos días de infinitas conversaciones, bilaterales y en grupo y un fin de semana de encierro y torturas. Creía que ahí (y sólo ahí) podía estar el punto de inflexión. Y tenía razón: Países Bajos y los frugales, tras una batalla que dejará cicatrices, dieron su visto bueno. Por fin.

      Tras 48 horas de agresividad, reproches, juego sucio y total pesimismo surgió la voluntad y prevaleció el sentido común. Los últimos dos días han sido extraños en Bruselas. Las grandes reuniones de líderes son siempre una incógnita, no están sujetas a reglas y corsés, pero los Consejos Europeos tienden a seguir una agenda, una escaleta, razonablemente previsible. Y cuando el formato se altera completamente, interpretar los ritmos, las posiciones y las posibilidades de acuerdo resulta mucho más complicado. 

    El domingo la reunión tenía que haber empezado a las 12.00 del mediodía, pero los líderes se sentaron juntos por primera vez pasadas las 19.00 h. para cenar. A diferencia de los dos días anteriores, se pasaron la noche en vela y no pararon hasta que el sol ya había despuntado en Bruselas.

         Funcionó, porque se pasó del vuelo de cuchillos y reproches a la esperanza el lunes por la mañana. "Espíritu positivo para un acuerdo"; dijo Macron a su llegada. "Tenemos un marco", dijo la canciller Angela Merkel. "La sensación es que después de una negociación muy difícil y varios compromiso, nos movemos hacia un acuerdo", se sumó el croata Plenkovic.
    
      Estos días, España ha mantenido una posición constructiva con un objetivo claro: llegar a un acuerdo. Haciendo un ejercicio de diálogo, escucha, hablando con todos los líderes, sobre todo con los países menos receptivos a las transferencias. No hay gobiernos más o menos europeístas, todos tenemos nuestra perspectiva de cómo tiene que ser la respuesta", dijo el español Pedro Sánchez rebajando el tono y no alineándose con el italiano Conte, que en la víspera acusó a los frugales de estar contra las instituciones y el proyecto europeos. "Diálogo, empatía, determinación, responsabilidad. Necesitamos este acuerdo, y esperemos que en las próximas horas", añadió el presidente, poniendo la otra mejilla y pidiendo a sus rivales más fieros estos días que ellos también se pongan en sus zapatos.

¨         La jornada de ayer estuvo marcada por los recortes. El esqueleto del acuerdo está bastante claro desde el primer minuto de esta Cumbre: menos transferencias, condicionalidad más dura para las reformas y los desembolsos y unos cheques compensatorios para los contribuyentes netos. Pero faltaban los ceros. Michel, bien pasada la tarde, propuso un Fondo de Recuperación todavía de 750.000 millones, con 390.000 millones en trasferencias y 360.000 en créditos. Y mantuvo su idea de un Marco Financiero 2021-2027 de 1,074 billones.
La idea fulmina más de 100.000 millones en subvenciones directas, lo que implicaría tajos brutales en el llamado Fondo de Transición Justa para economías no verdes, que pasaría de 30.000 a 10.000 millones de euros (algo inaceptable para Polonia). Para la I+D, que baja de 13.500 a 5.000 millones. Los Fondos de Desarrollo Rural, que caen a menos de la mitad (7.000 millones), Horizon UE (apenas 5.000 millones), o el programa de Salud, que desaparecería completamente. No por casualidad, los programas que dependen 'de Bruselas' y no de las capitales.

            España podría sufrir algunas pérdidas respecto a los 140.000 millones a los que aspiraba, a la falta de concretar los detalles, pero en todo caso menos que otras, pues el grueso de sus transferencias venían del mecanismo de Recuperación y Resiliencia. Fuentes del Gobierno italiano, por ejemplo, indican que su país tendrá las mismas transferencias y optaría incluso a más préstamos. Y algo así podría ocurrir con el nuestro.

                   En la parte de la Condicionalidad, el holandés Mark Rutte se sale parcialmente con la suya. El borrador presentado para la cena, con bastante consenso, permite que un país (o más) puedan verbalizar sus dudas sobre el cumplimiento del Plan Nacional de Reformas de otro y la evaluación de la Comisión, lo que exigiría que los jefes de Estado y de Gobierno tuvieran que abordar el tema en persona (en el siguiente Consejo Europeo, pero en principio no por unanimidad.

              Quizás no sea un veto, pero sí se podría retrasar hasta en tres meses todo el proceso, lo que reduce la ventana de oportunidad y complica mucho la vida a los países que como España o Italia más necesidades tienen, pero cuya habilidad absorbiendo fondos y gestionando proyectos está en cuestión. "Paradójicamente, el sistema, el saber que habrá un par de ojos más mirando, puede hacer que no sea necesario usarlo nunca". ha afirmado Rutte, apuntando a que todos tendrán mucho cuidado en las reformas que prometen y su cumplimiento si no quieren encontrarse un obstáculo político y una crisis de imagen seria en la Unión.

           El tercer elemento son los cheques compensatorios. La tabla anterior fijaba que Dinamarca recibiría un factor corrector de 222 millones; Austria, 287; y Suecia, 823. Alemania recibiría 3.671 y Países Bajos, algo más de 1.575 millones. Con la última revisión actualizada para seducirles, Dinamarca subiría a 377 millones. Austria doblaría hasta 565 millones. Suecia gozaría de 1.069 millones y Alemania seguiría con sus 3.671. Son regresivos, son un problema para el Parlamento, la comisión y la mayoría de los socios. Y son carísimos, más de 50.000 millones de euros hasta 2027. Pero también, en estos momentos, son innegociables e imprescindibles para un acuerdo.

    Otra de las cuestiones más delicadas este largo fin de semana ha sido la del Estado de Derecho: esto es, si el desembolso de los fondos europeos en el Presupuesto debe de estar vinculado inexorablemente al respeto escrupuloso de las normas comunitarias. Hungría y Polonia tienen expedientes abiertos desde Bruselas, apelando al Artículo 7 de los Tratados, el arma más poderosa (aunque poco efectiva) del acervo, y muchos socios, con Países Bajos a la cabeza, han apretado estos días. 

 El resultado final, sin embargo, ha quedado muy aguado. Viktor Orban tenía como primera y a ratos única prioridad que eso no se materializara, y ha sabido leer bien la situación, mover sus fichas y condicionar su apoyo (y posible veto) al lenguaje que se utilizara. Que es mucho menos concluyente que el recogido en la propuesta inicial del presidente Charles Michel. Para muchos en un sacrificio doloroso, pero para la mayoría, inevitable. Se volverá al tema, no queda zanjado, pero la prioridad estaba clara y fuentes diplomáticas aseguran que hay

       
Una vez que los líderes han dado el visto bueno, se abre ahora el proceso de ratificación, que incluye un voto del pleno del Parlamento Europeo. Durante meses, los diputados han presionado y aprobado resoluciones pidiendo ambición y que no hubiera trucos contables. La cámara quería un paquete más ambicioso, más cantidad de transferencias, un Presupuesto mucho más grande y, especialmente, mucha más voluntad en la parte de los llamados recursos propios. La UE se financia sobre todo con las aportaciones nacionales, y apenas recolecta de ciertas cuestiones aduaneras y el IVA. La idea para los próximos siete años es ingresar más gracias a elementos como una tasa sobre los plásticos o la posibilidad de peajes en frontera por la emisión de carbón.
   
Con ese dinero, de hecho, se pagarías los intereses y el capital de la deuda que la UE va a emitir en los mercados para financiar sus planes. Pero con lo que hay sobre la mesa no salen las cuentas. A pesar de ello, no hay miedo entre los 27. No creen que el Parlamento vaya a bloquear nada después de tanto esfuerzo y defienden que la propuesta es histórica, ambiciosa y que de hecho tiene más transferencias (390.000) millones que créditos (
             
España quería más. Respaldaba la propuesta inicial de la Comisión, con medio billón en transferencias y 250.000 millones más en créditos, pero pactar, en la UE, implica siempre ceder, incluso en las cuestiones más importantes. "Claro que sí, claro que me hubiera gustado tener 500.000 millones en transferencias, pero entre tener 390.000 millones y cero hay un salto importante. Ya dije que todos tendríamos que ceder, porque la única línea roja era tener un acuerdo, que da certidumbre, esperanza y un horizonte. Hoy es un día histórico", ha respondido a las preguntas de los corresponsales.
La propuesta inicial de la Comisión recogía 77.300 millones en transferencias y 63.122 en préstamos para nuestro país, un total de 140.000 millones, el segundo dato más alto después de Italia. Pero con los cambios introducidos, en el reparto entre ambas partidas y el cambio de prioridades, habrá modificaciones. "España ha logrado aproximadamente 140.000 de euros, el 11% del PIB español.

       De esos 72.700 serán en transferencias y el resto, en préstamos", ha asegurado Sánchez. Eso supone unos 5.000 millones menos en subvenciones directas respecto al punto de partida de la negociación. "Estamos satisfechos al 95%", ha reconocido el presidente, pues aunque lo que le corresponderá a España cae un 6,5%, hay que tener en cuenta que el monto total de transferencias en el paquete europeo lo hace en un 22%.
- 140.000 millones de 750.000, casi el 20%
- 72.000 de transferencias, de 390.000, casi el 20%
- 68.000 de créditos, de 350.0000

    Acuerdo. La Unión Europea ha pactado a las 5.30 de la madrugada de este martes el mayor salto en su modelo presupuestario desde que hace 30 años estableció el marco financiero plurianual y dobló los recursos destinados a la cohesión. Los 27 socios de la Unión, por unanimidad, han acordado establecer un fondo de reactivación para paliar los daños económicos de la covid-19 dotado con 750.000 millones de euros, y un marco financiero para 2021-2027 de más de un billón de euros. Por primera vez en la historia de la UE, las subvenciones se financiarán con emisiones de deuda conjunta, un hito en la evolución presupuestaria de un club que nunca se había adentrado tanto en la senda de una posible unión fiscal.

   “Deal”, ha anunciado el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, a las 5.30 de la mañana. Un escueto mensaje en inglés en su cuenta de Twitter que remataba cinco días de cumbre europea, una de las más largas de la historia de la UE. El anuncio provocaba una cascada inmediata de declaraciones y reacciones, muchas de ellas colocando el énfasis en el alcance del acuerdo alcanzado. “¡Un día histórico para Europa!”, ha proclamado inmediatamente el presidente francés, Emmanuel Macron, uno de los artífices, junto a la canciller alemana, Angela Merkel, del mayor pacto financiero en la historia del club: 1,8 billones en total, incluidos los 750.000 millones de euros del fondo contra la crisis de la pandemia. “No fue fácil, pero al final nos encontramos”, ha afirmado Merkel. A juicio de la canciller, “Europa ha demostrado que es capaz de abrirse camino en una situación tan especial”.

            
“         " Es el acuerdo adecuado para Europa en estos momentos”, ha valorado Michel en la rueda de prensa posterior a la última jornada de la cumbre. “Hemos demostrado que la magia del proyecto europeo funciona porque cuando pensamos que es imposible, sale adelante gracias a la cooperación y a la voluntad de trabajar juntos”, ha señalado el presidente del Consejo tras cerrar con éxito una de las negociaciones más complejas de los últimos años y en la que él se jugaba buena parte de la credibilidad de un mandato estrenado hace apenas ocho meses. Junto a él, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, impulsora del proyecto del fondo, ha calificado el acuerdo como “un gran paso adelante”. “Han sido casi 90 horas de negociación, pero ha merecido la pena”, ha añadido Von der Leyen.

  El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado el paquete como “un auténtico Plan Marshall”. “La Comisión Europea se endeudará por primera vez en la historia para financiar programas”, ha recordado Sánchez, quien ha añadido que se trata de un hecho “inédito”. Sánchez ha detallado que España recibirá 140.000 millones de euros (el equivalente al 11% del PIB español) en seis años. De esta cantidad, 72.700 millones corresponden a subsidios y el resto a préstamos. “Es un impulso extraordinario”, ha añadido Sánchez, quien ha insistido en que se trata de un “gran acuerdo para Europa y para España”.

         El fondo nace tras la fiera resistencia de un pequeño grupo de países, liderado por el primer ministro holandés, Mark Rutte, que durante cuatro días y cuatro noches ha intentado reducir todo lo posible la ambición de las propuestas presupuestarias y someter las ayudas a un derecho de veto que podría inutilizarlas. Aparte del reflejo austero, Países Bajos y sus aliados -Suecia, Austria y Dinamarca- temían, sobre todo, que se abriese camino a la emisión de deuda para financiar subvenciones. Un precedente que los autodenominados frugales no han logrado evitar.

         Las larguísimas negociaciones, no exentas de tensión y roces entre los socios, se han saldado con un pacto que recorta en parte el programa de subvenciones de medio billón de euros propuesto por la Comisión Europea, pero mantiene una potencia de tiro considerable y evita la amenaza de veto de cualquier capital. Y marca un hito en la evolución presupuestaria de la UE que será muy difícil de obviar en el futuro, sobre todo ante crisis de la magnitud de la provocada por la pandemia, con las mayores caídas del PIB desde la Segunda Guerra mundial. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, había advertido de que los socios debían sellar un acuerdo ambicioso y no apresurarse. Al conocer el contenido, ha considerado que “el Consejo Europeo demuestra que, cuando más se necesita, la UE da un paso adelante para ayudar a los ciudadanos de Europa”.

         El plan pactado por los 27 destinará 390.000 millones a subsidios y 360.000 millones a préstamos, desembolsables en un 70% entre 2021 y 2022. Bruselas calcula que la suma del fondo, del próximo marco presupuestario (1,074 billones) y de la triple red de seguridad de préstamos para sistemas de regulación de empleo, gasto sanitario y avales a empresas (540.000 millones entre los tres mecanismos), logrará una movilización de recursos equivalentes al 17% de la Renta Nacional Bruta (RNB) de la UE, superior a la acometida por EE UU (15,9%) o China (4,2%) para responder a la pandemia.

    Pero más allá de la envergadura financiera de la reacción comunitaria, la gran trascendencia del pacto sobre el fondo estriba en su diseño sin precedentes. Por primera vez en su historia, la Unión Europea se endeudará, y de manera masiva además, para lanzar un plan de subvenciones y créditos destinado a paliar el impacto de la crisis desencadenada por la covid-19 y para mitigar el riesgo de fragmentación económica entre los socios comunitarios. “Es el acuerdo económico más importante desde la creación del euro”, ha valorado el comisario europeo de Economía, Paolo Gentilloni.

        Hasta ahora, la Unión nunca había emitido deuda para financiar un programa de transferencias directas desde la caja central hacia los países necesitados, en este caso, por sufrir las consecuencias económicas de la pandemia. Los instrumentos de cohesión, como los fondos estructurales o la política agrícola común, se sufragan con la aportación anual de los Estados y con los ingresos propios de la Unión, como los aranceles. Las ayudas para la pandemia, en cambio, se financiarán con números rojos amortizados de manera conjunta por los Estados durante 30 años.

      La fórmula del endeudamiento era un tabú para países como Alemania o Países Bajos. Pero a raíz de la pandemia, la canciller alemana, Angela Merkel, anunció el 18 de mayo junto al presidente francés, Emmanuel Macron, una propuesta para crear un fondo de medio billón de euros en subvenciones para paliar los daños de la covid-19.

          El giro de Merkel cogió desprevenidos a propios y extraños, incluido el lado francés, que no se esperaba tamaña concesión. Pero, sobre todo, sorprendió con la guardia baja a Rutte y sus aliados, que confiaban en Berlín para frenar cualquier atisbo de mutualización de la deuda cuando la pandemia abrió el debate sobre los eurobonos y los coronabonos.

        La fórmula propuesta por Merkel y Macron, e incorporada a la propuesta de la Comisión, no va tan lejos como los eurobonos, pero acepta que se utilice el presupuesto comunitario, previa ampliación del techo de gasto hasta el 2% de la Renta Nacional Bruta, para colocar deuda en los mercados e inyectar esos recursos en forma de subvenciones.
La propuesta desarboló a los frugales, que en apenas unos días intentaron armar un contraataque. Su plan alternativo, sin embargo, se resignaba a aceptar parte del proyecto franco-alemán, incluida la ampliación del techo de gasto del presupuesto comunitario para emitir deuda. Su única petición es que se transfiriera en forma de crédito y no de subvenciones. Han mantenido esa exigencia durante semanas. Pero han claudicado durante la cumbre ante la evidencia de que la inmensa mayoría de los socios apoya la propuesta de la Comisión. El acuerdo de este 21 de julio marca así un hito en la gestión de las cuentas del club, que nunca antes se había aventurado por un camino que apunta, aunque sea en la lejanía, hacia la unión fiscal.


  El precio para lograr el pacto ha sido elevado. Y no solo en términos de esfuerzo y recursos humanos, con una cumbre europea que se ha prolongado desde las 10 de la mañana del pasado viernes hasta la madrugada de este martes, sino de valiosas concesiones políticas a unos socios y otros para llegar a la unanimidad.

              La factura más tangible ha sido el mantenimiento de los llamados cheques, los descuentos en la contribución al presupuesto comunitario que inauguró Reino Unido y que la Comisión Europea pretendía extinguir tras el Brexit. El acuerdo los mantiene para cinco de los contribuyentes netos -Alemania, Países Bajos, Suecia, Austria y Dinamarca- e incluso los amplía. La rebaja ascenderá a 52.000 millones de euros durante los próximos siete años. Los cuatro frugales se ahorrarán 27.000 millones, con La Haya apuntándose la mitad, 13.500 millones. Los frugales arrancan ese privilegio a pesar de que, según Bruselas, figuran entre los principales beneficiarios del mercado interior.

Cláusula de control

    Menos visible, pero mucho más preocupante para muchas fuentes comunitarias, es la renuncia a un control estricto del respeto al Estado de derecho en la gestión de los fondos comunitarios. La iniciativa había sido impulsada desde hace meses por el Gobierno de Angela Merkel, entre otros, como reacción a las sospechas de enriquecimiento a costa del presupuesto de la UE que pesan sobre algunos oligarcas de Europa central vinculados a los políticos en el poder. Pero el mecanismo de vigilancia se ha descafeinado para no provocar el rechazo de socios como la Hungría de Viktor Orbán. Días antes de la cumbre, Alemania, que asumió el 1 de julio la presidencia semestral de la UE, dejaba claro que la prioridad era aprobar los planes de recuperación aunque fuera a costa de sacrificar ciertos objetivos, como el del mecanismo del Estado de derecho.

Otras concesiones, más directamente ligadas al fondo, se han logrado evitar en parte. Rutte, por ejemplo, reclamaba un derecho de veto para la liberación de las ayudas ligadas a la pandemia con el objetivo de frenar el flujo de recursos hacia los países que no acometan la reformas para las que reciban financiación. La propuesta provocó el rechazo casi unánime del resto de los socios, que temían la parálisis del fondo, y de la Comisión Europea, que veía invadidas sus competencias.

    El acuerdo final prevé la aprobación de los planes nacionales de reforma por mayoría cualificada, es decir, sin derecho de veto. Y la evaluación para autorizar el desembolso dependerá de la Comisión, previa opinión del Comité económico y financiero (donde se sientan técnicos de los ministerios de Economía de los 27). Si uno o más miembros de ese comité planteara objeciones, el expediente podría elevarse al Consejo Europeo (Jefes de Estado y de Gobierno) que dispondrá de tres meses para pronunciarse. Sin embargo, en la rueda de prensa posterior al Consejo Europeo, Mark Rutte se ha congratulado por esa estipulación. “Los 27 países miembros estarán vigilando si lo que estás haciendo se corresponde con lo comprometido”, ha señalado.

                  La Comisión se da por satisfecha con esa solución porque no establece un veto directo, sino una fórmula para parar el reloj. La decisión final siempre se adoptará por mayoría, sin veto, tras el pronunciamiento de los líderes de la UE. Y si el Consejo no se pronuncia en el plazo previsto, el expediente seguirá su tramitación normal y la última palabra volverá a la Comisión. El mecanismo no genera tanta incertidumbre como el propuesto por Rutte, pero aun así expone los desembolsos a una intervención política por parte del Consejo que, caso de pronunciarse en contra, podría equivaler a un veto político de facto.

      La Unión Europea corría el riesgo de caer en la irrelevancia si no era capaz de aplicar una terapia potente a la crisis económica derivada del coronavirus, pero ha respondido finalmente al reto en términos suficientes y adecuados que configuran una proeza histórica, pese a la presión ejercida por algunos de los países. Los grandes de la UE –Alemania, Francia, Italia, España–, que representan más del 80% de la población y del PIB de la UE, estaban decididos a aplicar un generoso plan de subsidios y créditos que redimiera a los Estados más golpeados por la Covid-19, pero los países 'frugales' –y algunos otros que utilizan la rígida ortodoxia fiscal como señuelo para atraer multinacionales que se beneficiarán de un impuesto a la carta– han forcejeado para mantener algunas de sus prerrogativas; los 'frugales', al igual que Alemania por cierto, han conseguido jugosos cheques-descuento por aportar más que lo reciben. 

    Su rechazo al plan hubiera interferido en el sostenimiento o la ampliación de los Estados de bienestar de sus socios, ya que la epidemia ha generado en la ciudadanía una comprensible demanda de más Estado, de más sanidad pública en concreto. Finalmente, el plan ha sido aprobado con pequeñas variantes después de casi 90 horas de negociaciones y la condicionalidad ha quedado suavizada: no habrá derecho de veto pero sí un mecanismo de control. Los países deberán utilizar los recursos en la reconstrucción y habrán de remitir sus planes a la Comisión, que tendrá que aprobarlos por mayoría cualificada, y en caso de duda, el asunto podría elevarse al Consejo.

           Pese a los forcejeos interminables, que probablemente han mostrado la cara más hosca del club europeo, los logros son incuestionables. El aspecto más innovador, inédito y cuasi revolucionario es la emisión de deuda para financiar un programa de transferencias de 390.000 millones de euros, ayudas directas que no hay que devolver, que forman el núcleo central de esta iniciativa porque son los que permitirán a países como España, fuertemente endeudados, poder reactivar su economía sin incrementar la deuda en exceso. A estas transferencias se añaden 360.000 millones más en créditos, hasta los 750.000 millones de la ayuda total. España es, detrás de Italia, el segundo país más beneficiado: recibirá 140.000 millones (el 11% del PIB) de estas ayudas europeas en seis años, de los cuales 72.700 millones serán en transferencias. Según los cálculos que maneja el Ejecutivo, a pesar del recorte del 22% que ha sufrido el volumen global de transferencias, la parte que le corresponde a España no se modifica.


  Este caudal ingente de recursos, un verdadero 'plan Marshall' como ha vuelto a llamarlo Sánchez, proporciona a España medios relevantes para emprender la reconstrucción, y ahora llega la hora de distribuirlos mediante un consenso político lo más amplio posible dado que el proceso será largo y probablemente deberá ser gestionado por varios Gobiernos. El objetivo sigue siendo el mismo: no sólo hay que preservar la cohesión social y salvar de la ruina a las empresas viables en dificultades sino que el día de mañana ha de representar un salto cualitativo hacia adelante, de forma que incrementemos la productividad del conjunto. Al término de la cumbre, el presidente Pedro Sánchez manifestaba que los recursos se destinarán a «una recuperación verde, digital y a la mejora del capital humano para una economía competitiva, inclusiva y sostenible». Este ha de ser el objetivo.

     En cuanto a Europa, no cabe duda de que la nueva posición más abierta de las grandes potencias tendrá consecuencias muy positivas. Tanto en el reflujo del euroescepticismo cuanto en el progreso de la Unión hacia encarnar una potencia con vocación federal, cada vez más y mejor integrada por lazos políticos, culturales, financieros y de solidaridad.


Yo cada vez que oigo, aquí en España, que los recursos van a destinarse a la mejora del capital humano me pongo a temblar. A la mejora del capital humano se han dedicado durante décadas los miles de millones que han corrompido a sindicatos y confederaciones empresariales. Seguro que saben ustedes que llegó a instituirse la figura del "alumno profesional": la persona que acudía a diario a tantas horas como la jornada laboral de la que se escaqueaba. La corrupción llegaba a todas las fases de la cadena de valor: dirigentes y bases, profesores y alumnos. academias y autores de libros de texto, proveedores de material didáctico, bares y restaurantes...

     Y a la formación del capital humano se han dedicado los recursos que han corrompido las instituciones y la sociedad andaluzas y las cuencas mineras. Por eso algo que nos tiene que alegrar a todos los españoles que en esta ocasión establecer las condiciones y su control les corresponda a las instituciones europeas.

      Resultan patéticas las escenas de los ministros, con el vicepresidente y su chaqueta a la cabeza, aplaudiendo a ese Sánchez que en estas ocasiones se crece y se balancea al andar como si fuera una piruleta. y uno no puede por menos que alegrarse al pensar que los recursos no dependerán de ninguno de estos personajes ni de los que vendrán después, en escenas de aplausos repetidas por 17 cuando intervengan las autonomías.
    
    Pero el feliz mensaje es con el que concluye el editorial: el de hoy es un paso de gigante en el progreso de la Unión hacia encarnar una potencia con vocación federal, cada vez más y mejor integrada por lazos políticos, culturales, financieros y de solidaridad.



viernes, 1 de mayo de 2020

XVI. 1 Actualidad: ¿Matar un elefante?

`Toda crisis entraña una oportunidad´ Einstein. 


              En lo que respecta a la Corona el escándalo mayúsculo de Juan Carlos I puede acabar suponiendo con poca paciencia que se tenga un reforzamiento para la Monarquía parlamentaria española. Ahora mismo, con la venganza de Corinna en marcha y sus bombas atómicas diarias, el zarandeo del prestigio de la institución es inevitable. Pero todo lo que está ocurriendo, a modo de catarsis nacional, sirve también para que muchos ciudadanos tomen conciencia de qué es esto de un Rey, para qué sirve y cuáles son las alternativas. Y, junto a la campaña de demolición de quienes agitan legítimamente su ideario republicano, se observa cómo de pronto muchos políticos y no pocos ciudadanos defienden nuestra forma de gobierno por su utilidad real y por la capacidad simbólica que mantiene. La tontería del juancarlismo fue un trampantojo al que se abrazaba sobre todo una cierta izquierda acomplejada para reivindicar la total compatibilidad entre monarquía y progreso por más que tengamos tan próximos ejemplos felices para la socialdemocracia como las Coronas nórdicas. Pero tampoco se atrevían mucho las derechas patrias a celebrar la vigencia de la institución, infinitamente más importante que sus miembros.

Y, así, España ha sido durante décadas la única Monarquía europea sin monárquicos, hasta para eso damos la nota, y parecía que tras el juancarlismo, la nada, lo que en realidad era un chollo para los republicanos que, bajo esa convicción, apenas tenían que esperar sentados a que el anterior Jefe del Estado cumpliera años. Hoy, asomados al abismo, España tiene la oportunidad de funcionar como una verdadera Monarquía parlamentaria. Quizá los parlamentarios, que tanto tienen que decir en esta forma de gobierno, dejen de ser tan irresponsables y se afanen al fin para aprobar una Ley de la Corona que tapone los agujeros negros que tantos disgustos nos han provocado. Quizá los Gobiernos de turno empiecen a darse cuenta de que su obligación primera pasa por proteger al Monarca hasta de sí mismo -cuando Aznar rezongaba que lo que le faltaba era tener que hacer de niñera de Don Juan Carlos abdicaba de una obligación sustancial de su cargo-. Y quizá la Familia Real, tras este gran susto, asuma como insoslayables cambios de comportamientos, como esos opacos viajes de cada verano, impropios de una Monarquía parlamentaria en la que la ejemplaridad de sus integrantes se debe traducir en no hacer nada que no se pueda explicar. Nos ha costado asumirlo 45 años.

   Es cierto: lo que le está sucediendo a Juan Carlos lo barruntábamos casi todos. Felipe VI tiene una enorme oportunidad de marcar distancias y de dirigir una monarquía por fin digna. Cuando, o mientras, ocurra esto, habrá que empezar con la clase política porque esta si que hay que cambiarla del todo. Es que JCI es un tarugo. Su aspecto actual no es más que el reflejo de su alma. de su forma de ser y de pensar. ¿pero a alguien con un mínimo de decencia y de sentido común se le puede ocurrir matar un elefante? 




           Es que una persona con una responsabilidad pública, por mínima que sea, no debería matar ni una mosca. Luego está lo de la casta política: a Iglesias y Montero, a Sánchez y CaLvo, a Rufián y Torra, a Casado y Abascal, al siniestro Urkullu y al gordo Junqueras, le viene bien esta polémica porque diluye sus miserias. En cuanto Felipe ponga un poco de orden en sus asuntos hay que acabar con todos estos mentecatos.
              Hablar de Monarquía parlamentaria es hablar de la institución del Estado más digna, más noble, más responsable, más necesaria para el bienestar político y social de un pueblo. Ocupar esa institución es un honor, pero a la vez el sacrificio humano más impresionante. Ver a JCI como un despojo humano por haber recibido regalos indignos, no controlar sus miserias, no evitar escándalos indica la dificultad suprema de ejercer este cargo. Una familia monárquica rota en mil pedazos es una catástrofe vital. España, espejo también roto en mil pedazos, debe valorar la aportación monárquica al bien común y el esfuerzo profundo y constante en su servicio al Estado. Su presencia es tan necesaria que difícilmente puede imaginarse a nuestro Estado sin Monarquía parlamentaria, las alternativas serían catastróficas.
          La Monarquía Parlamentaria Española, ha sido elegida en referéndum por todos los españoles y es la Piedra Angular de nuestro sistema democrático y el único pilar sólido, a cuya altura no están la mayoría de los partidos políticos. Es necesaria e imprescindible para la supervivencia de España. Imagínense por un segundo, La República el PSOE con la Presidencia del Gobierno y Podemos, PP, Cs, PNV, ERC y cualquiera de ellos con la Jefatura del Estado.  Vade Retro. 
    El primero que va a caer es Podemos. Ahí están los resultados de las elecciones en Galicia y el País Vasco y todas las encuestas. Iglesias y Montero, Montero e Iglesias, están haciendo lo indecible por cargárselo. Por cierto ¿Dónde se comprará las chaquetas Iglesias? ¿No hay nadie en todo el aparato del Estado que pueda asesorarle en este campo? O hagamos una colecta y se la compramos entre todos. Por 300 euros le compramos un elegante traje matón leonino, como le gustaba vestirse a Zapatero.

          Al ver la dedicación con que el pasado día 16, festividad de Nuestra Señora del Carmen, Pedro Sánchez siguió a los Reyes y a las infantas en el Patio de la Armería del Palacio Real para saludar al personal, no cabía más remedio que pensar que este hombre tiene un problema insuperable con el protocolo. ¿Puede el presidente del Gobierno invitar a un acto solemne que se celebra en el Palacio Real? Solo en la misma medida que el alcalde de Madrid pueda invitar a una reunión a celebrar en La Moncloa.

  Había mostrado una querencia en el besamanos de la Fiesta Nacional de 2018, cuando encabezó junto a su mujer el desfile de autoridades y famosos para presentar sus respetos a los Reyes y, después de hacerlo, en vez de continuar su camino, se colocaron a la vera de la Reina Letizia, dispuestos a recibir parabienes. Les seguía en el protocolo la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que desconcertada les estrechó la mano a ambos. Su marido se limitó a juntar las palmas de las manos, mientras un propio de Protocolo acudió raudo para llevarse a los intrusos. Aquella misma tarde, La Moncloa achacó la responsabilidad a un error de los servicios de protocolo de la Casa Real, así está el tema.s


     Por lo demás, el presidente del Gobierno está tan vagaroso en el cargo como su  vice segundo en sus chaquetas. Los dos están muy empeñados en tirar del hilo de Corinna Larsen para destejer la Monarquía. Es más barato y más rentable que tirar de Dina Bousselham para ver en qué se queda el montaje de Pablo Iglesias con esa asesora tan extraña, republicana en España y monárquica en su Marruecos de origen .Muy bien pagada, es cierto. Sesenta y cinco millones de euros es muchísima pasta.  El Rey Emérito pecó al creer que podía comprar lo que la naturaleza empezaba a cuestionarle seriamente. Hay edades y dignidades en las que no se puede andar con tonterías, quiero decir que a mí todo esto me parece inadecuado, pero que después de todo uno no es Doña Sofía.
                 Por si todo esto fuese poco, el presidente de la Generalidad de Cataluña, Quim Torra, anunciaba en víspera de la visita de los Reyes de España que estudia presentar una denuncia contra el Rey Emérito, Corinna Larsen y otros que pudieran estar implicados en prácticas corruptas. No puede mirar para otro lado, anuncia este menguado, que es justamente lo que se siente obligado a hacer en el caso de Jordi Pujol Soley, cabeza visible, de lo que el juez De La Mata considera la dirección de una organización criminal integrada por mucha gente del partido de Torra, la banda del 3%.
    Entendimiento y valores morales: palabras en boca del Rey para resumir lo que el país más necesita. Entendimiento y compromiso entre los políticos, entre los ciudadanos, entre las instituciones, entre el pasado y el presente, para afrontar un futuro cargado de incertidumbres. Una urgencia puesta de manifiesto abrupta y desgarradamente por un virus y su cortejo de enfermedad y muerte.
        Felipe VI ha rendido homenaje al pueblo. A los que han caído víctimas de la pandemia y a los que siguen en pie afrontando sus consecuencias. El Rey, inclinado ante los españoles por "su resistencia, su disciplina y su compromiso", ha roto el cerco que se cierne en los últimos tiempos contra la Corona. Ha conjurado el pasado y lo ha hecho uniéndose al duelo y al temor que hoy embarga a los ciudadanos, zambulléndose en su pena pero también sumándose a su fortaleza y apuntándose a su capacidad de superación.

          El jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, se ha situado en un plano secundario para destacar el protagonismo de los españoles, de la gente de la calle, de los sanitarios, de los trabajadores esenciales, de todos los que han combatido la pandemia en primera fila, en segunda, en tercera..., en los hospitales, en las residencias, en los supermercados, en los transportes y entre los muros de sus casas, como artífices del futuro de la nación.

Miles de personas, recordó, cuya conducta, ha sido ejemplo de los valores cívicos y morales de la sociedad y que constituyen "la mejor razón para la esperanza colectiva". Ética, solidaridad, esfuerzo, ésas han sido las claves de una intervención que ha tenido algo de renovación de votos ante los españoles.
               Un valor y un deber cívico, dijo, que "nos compromete a todos" para poder "mirar al futuro con confianza". Un "deber" que el Rey ha reivindicado hoy también para sí mismo. Felipe VI ha entregado en prenda su palabra ante millones de españoles que en los últimos tiempos recelan de una forma de Estado, encarnada durante cuatro décadas, por otro monarca que les ha decepcionado.
           Hagámoslo, pidió, "desde el respeto y el entendimiento, la responsabilidad, la fuerza moral y el espíritu de superación que ha demostrado el pueblo español y que nos muestra el camino a seguir". Un rumbo emprendido y marcado por la "vocación de concordia, de libertad y de tolerancia" que imprimió la generación más mayor del país y que más ha sufrido el zarpazo de la Covid. Un rumbo que, hoy, la clase política no sabe seguir.
           Un camino que ha de ser recto también, y en primer lugar, para la Corona porque sólo así los españoles volverán a ver al Rey como uno de los suyos. Felipe VI lo sabe y hoy, entre las líneas de su discurso impregnadas de solemnidad y tristeza, lo ha dejado traslucir.


        Por ahora resulta innecesario un confinamiento general en el Estado, pero si la incompetencia o la falta de recursos –entre otros, de los trazadores necesarios– obligaran a ello tendría unas consecuencias económicas insoportables para muchos. Tampoco se oculta que lo que ocurre en Cataluña tiene carácter disuasorio en toda España: será difícil que vengan turistas a cualquier parte de nuestro territorio cuando Francia está pensando en cerrar las fronteras con Cataluña.

Así las cosas, si la Generalitat no consigue en horas el control del territorio, puede ser necesario que el Estado vuelva a decretar el estado de alarma, al menos parcial sobre los territorios catalanes y aragoneses más afectados. No estamos ante un problema político –vaya por delante esta evidencia–, sino ante una necesidad sanitaria extrema, en la que están en juego la vida de las personas y la supervivencia económica del país.

¿Francia está pensando cerrar las fronteras con Cataluña o con España? Me temo que el confinamiento general será en otoño inevitable en España y sus consecuencias económicas serán insoportables para la mayoría salvo que prime la cordura y se hagan las reformas que ya nos pidió Bruselas en 2012 y que nos vuelve a exigir ahora. Entre estas reformas, aparte de la inevitable reducción de las pensiones y el aumento del IVA, esté el drástico ajuste del coste político. sobran políticos (más del 50%) y tienen que cobrar menos. Se va a resentir el sector de la hostelería pero es inevitable

                
Corinna acusa a Juan Carlos I de utilizarla como testaferro



martes, 3 de marzo de 2020

XVII. 12 Artículos: Las llanuras de Castilla


                                                        


Tierra de Campos, campos de Tierra es la `ingeniosa´ frase atribuida a Palacio Valdés que se ha repetido hasta el aburrimiento, junto al cansancio visual y de la imaginación que produce la llanura castellana: Me duelen los ojos de mirar sin alcanzar el horizonte, suelen decir las gentes del Norte cuando llegan a la Meseta, junto con otras despectivas opiniones acerca de los feos pueblos de tierra o la aspereza de las gentes. La revolución industrial, la producción lechera, el hierro y el crecimiento urbano impusieron desde comienzos del siglo XX un cliché estético en que la montaña y lo verde se oponían a la sequía y la llanura, la ciudad se oponía al ruralismo y la industria a la agricultura. Coadyuvada con la imagen que impuso la Generación del 98 y buena parte de la literatura de la primera mitad del XX, esa idea de Castilla se ha consolidado y aceptado incluso por muchos de los castellanos.

   Sin embargo, se trata sólo de un cliché, como lo es la imagen del Norte. Corresponden a un momento, a una época que ya ha pasado. Es más algunos de los tópicos son manifiestamente falsos. Por ejemplo, los pueblos, villas y ciudades de Castilla son más modernos en su diseño y concepción que las arcaicas aldeas del Norte, cuyos espacios carecen de articulación. También fueron más notables y mayores las ciudades de la Meseta hasta mediados del XIX y hoy vuelven a competir con ventaja frente a las ciudades que salen de la ruina de la industria. Sólo el País Vasco, mejor dicho Bilbao, mantiene un tono por encima de esa situación. Hasta bien entrado el XIX, cuando el romanticismo hizo volver la vista a los paisajes agrestes y temibles de montaña, la montaña era un lugar rechazado por sus riesgos, por su pobreza de recursos y las dificultades de paso.

          Más aún, Castilla no es una llanura, son muchas llanuras diferentes. Incluso sucede que en Castilla, también en León, una buena parte de las supuestas llanuras son en realidad paisajes movidos, sistemas de peñas y valles o montañas, altas montañas. Veamos, para empezar las llanuras.

            Tierra de Campos, que constituye el área nuclear de la Región, no es una sola llanura. Hay, ciertamente una gran extensión de tendidas ondulaciones, con valles apenas encajados y poco diferenciados de las suaves lomas que separan un valle de otro. En gran medida es un paisaje desarbolado desde la antigüedad para el cultivo de cereal que le proporciona esa singular imagen cambiante según la estación, donde la tierra ocre rojiza -arenas y arcilla- impone desnuda sus colores en invierno, cuando los árboles de las riberas se alzan, también desnudos, como esqueletos; en primavera toda la región se tiñe de verde con el crecimiento del cereal y la floración de las riberas, para acabar convirtiéndose en verano en un mar amarillo al que animan los verdes de las riberas y los ocres y rojos de los pueblos. Hacia los bordes, el relieve de se complica multiplicándose los tesos, cárcavas y montículos. Al norte y oeste    se alza otra clase de llanura más accidentada, con valles más encajados, con menos cultivos y mayor extensión de árboles, encinas, quejigos y algunos rebollos. Son las formaciones aluviales del borde de la cuenca.

           Los páramos son otro mundo y ofrecen relieves y paisajes muy diferentes, oponiendo los largos y estrechos espigones, separados por amplios valles, del Cerrato a las superficies extensas y perfectamente planas de Torozos o de Campaspero, donde solamente destacan los majanos donde los labradores acumulan las piedras que sacan al labrar los campos. Las terrazas que alojan los viñedos de Rueda y la Seca, entre Valladolid y Medina del Campo, constituyen otra extensa llanura, ligeramente elevada sobre el valle del Duero, caracterizada por las vides de desnudos sarmientos en inviernos y cargadas de hojas, y frutos en verano. Finalmente tenemos las llanuras que al sur de la Región dan paso al Sistema Central: las tierras de lavajos y bodones de Segovia y Ávila.

         Son todas ellas llanuras, propiamente dichas. Cierto es que hacia el oeste están las penillanuras, aunque, como sabe perfectamente cualquiera que recuerde su latín del bachillerato, no llegan a ser una llanura son ´casi ´ una llanura. Y nada más cierto, pues si en torno a Vitigudino, las arenas de alteración del granito alcanza una notable planitud, las penillanuras en general presentan un notable movimiento del relieve, bien sea en el movimiento de interfluvios y valles, bien en los berrocales y gargantas de los ríos, bien en los serrijones que las surcan en Zamora o las peñas que de cuando en vez destacan sobre ellas.

               Algo semejante ocurre con las parameras, altas superficies de erosión que caracterizan amplios espacios de Burgos y Soria. Hay porciones allanadas, pero siempre destaca sobre ellas algún relieve; los valles se encajan en cañones que llegan a ser espectaculares como el que traza el Rudrón. La alteración química de la roca caliza que las constituye completa el capítulo de accidentes con pequeñas depresiones circulares -dolinas- superficies rayadas de surcos que dejan entre ellos afiladas paredes -lapiaces- que atormentan al caminante, simas, cuevas, cascadas formaciones de toba; toda una serie de elementos que animan el paisaje y alejan la idea de la llanura.

            La imagen de llanura que percibe el viajero se complica mucho en los bordes de las áreas llanas, con la aparición de cerros, tesos, ataquines, mamblas y cuestas y otras formas de relieve que accidentan el contactos entre unas formas de llanura y otras. Cuando el viajero transita por los márgenes de Castilla, y más aún por los de León, la vista está lejos de perderse en busca de horizontes infinitos, pues enseguida se topa con relieves que la detienen. Más allá de esos bordes se llega a la Montaña, auténtica montaña, con sus restos de glaciares y sus cumbres por encima de los 2.000 metros, como La Demanda, Urbión. La Cabrera, El Teleno, la Montaña Palentina, Mampodre o Riaño.

          Con todo, lo que aporta singularidad a los paisajes de Castilla, no es el relieve llano o movido, sino la luz y los colores, el contraste cromático, la nitidez y transparencia de la atmósfera y, especialmente, la cambiante imagen de esa composición de paisaje.

           Hay varias imágenes de un mismo paisaje a lo largo del día; hay varias imágenes de un día a otro según el estado de la atmósfera; hay también varios paisajes a lo largo del año. Así, en un día de invierno, por la mañana, cuando el sol empieza a levantar la niebla de inversión formada durante la noche, va descubriéndose el color rojo de los campos recién alzados, el verde de los pinos o las encinas, verdes muy diferentes que combinan también de forma diferente con el color de la tierra; al mediodía, cuando la luz es fuerte y cae cercana a la vertical, los verdes, rojos, pardos y ocres de la superficies contrastan con el azul del cielo; por la tarde en el ocaso la base de las nubes se tiñe de rojo con la luz del sol poniente, mientras se van apagando los verdes y se oscurece el adobe de los edificios y el color de la tierra. La descripción corresponde sólo a una parte de Castilla, hay muchas y en cada una la percepción es diferente.

         Ciertamente no es un paisaje de tarjeta postal a la moda, ni para turistas de escasa sensibilidad condicionados por la estandarización de la belleza. Exige un cierto grado de sensibilidad y un mínimo de cultura para entenderlo y valorarlo, como lo exige también entender a sus gentes, pero este es otro capítulo del que nos ocuparemos más adelante.

                    





domingo, 23 de febrero de 2020

XVII. 11 Artículos: Castilla la gentil




Con este libro de melancolía
toda Castilla a mi rincón me llega,
Castilla la gentil y la bravía….



     El libro al que se refería Antonio Machado  es Castilla, de Azorín. Y ahora quiero yo hablar de libros y de Castilla. ese libro y de Castilla. Para que te exaltes castellano. Ahora que en este solar una vez llamado España todas las nacionalidades, regiones, países y paisitos alegan derechos históricos  menos Castilla. Todos, menos Castilla.
     
   Sobre nacionalismo y sobre la inexorable ley del furor del converso reflexionaba hace casi 100 años Julio Camba, con motivo del debate parlamentario previo a la votación del Estatuto de Cataluña, cuando Manuel Hazaña afirmó aquellos  de que “España no es realmente un país unitario y la unidad nacional carece de tradición entre nosotros”.
   
  “Nuestra unidad nacional no es ni un minuto anterior a nuestra unidad nacional, y si vamos a buscar su tradición en una época en la que todavía no existía, es evidente que no la encontraremos. Esto no quita para que no haya en toda Europa una unidad nacional más antigua. España fue el primer país europeo que sintió la idea de nación y la impuso en todo  su territorio, lo que no impidió que quedase aquí una barretina, allí una gaita,  allá un  baile o una canción y  acullá una manera de guisar el arroz.  

           Estos residuos históricos son los que  algunos  llaman  hechos  diferenciales,  y los hay en todas partes: en Cataluña con respecto a España, en Barcelona con respecto a Cataluña, en la rambla de Canaletas con respecto a Barcelona, y en cualquier casa de la rambla de Canaletas con respecto a la rambla en general. En todas partes hay hechos diferenciales, pero la cuestión está  en si debe uno cultivarlos o debe, por el contrario, dedicarse al cultivo de los hechos igualatorios.”

       ¡Libros¡ Por mucho que avance la sociedad digital  seguirán siendo el medio de comunicación más inteligente; siempre están ahí, esperan y callan. No necesitan ningún sistema técnico, ni energía, ni mantenimiento. Pero abres sus páginas y empiezan a hablar, a contar historias: la del recurrente debate sobre la unidad nacional española o la apasionante historia de Castilla de cómo se formó la Nación Española  a partir e este reino, antes condado, cuando la España visigoda, a la sazón la nación de cultura más elevada de todo occidente, vio triturada su unidad nacional y su cultura por los invasores islámicos.

           El territorio castellano surgió  hacia el año 750, casi cuarenta años después de que tropas del Zagreb conducidas por Tarik Ibn Ziyad invadieran la Península  (711) y treinta desde  la victoria de los astures de Pelayo en Covadonga (722). Es entonces cuando el rey Alfonso I de Asturias  organiza la repoblación por cántabros y vascones de la zona oriental de su reino para que recibiera primeramente el impacto bélico musulmán, levantando numerosos castillos de los que el territorio terminaría por recibir el nombre.

      La estrechez, la angustia, la constante amenaza del poderoso enemigo islámico hicieron de las gentes castellanas un pueblo sufrido, aguerrido, belicoso, amante insobornable de su independencia, y que pronto demostraría su dinamismo histórico en una progresiva expansión territorial hacia el sur.
    
      Alfonso I pone la frontera bajo el mando de los condes, que ejercían  el poder político, administrativo, fiscal, judicial y militar, pero cuya mandación no era hereditaria; en el año 865 coexisten cuatro condes: Rodrigo, Gómez, Ordoño y Gonzalo. La forma en que se desarrolla la repoblación del espacio condal genera una estructura social basada en una gran mayoría de hombres libres, pequeños propietarios que se aprovechan de la libre apropiación de las tierras vacantes; el rey, delegando en sus condes, otorga las tierras ocupadas mediante presura por los colonos, de manera que con la simple ocupación se obtenía la propiedad de la tierra.
    
  La lejanía del centro político del reino (Oviedo primero; luego León) y el consiguiente abandono a su suerte en que a menudo se encontraban los castellanos ante los ataques musulmanes, les convenció de su peculiar personalidad y valía colectiva, generándose una creciente hostilidad  hacia los distantes soberanos astur-leoneses.
     
        En la primera década del siglo X los castellanos alcanzan la orilla del Duero, estableciéndose en Roa, Osma y San Esteban de Gormaz, consolidando un territorio libre del poder musulmán y autónomo respecto del rey de León. En el año 960,  Fernán González se erige en conde único, estableciendo el carácter hereditario de su mandato y apartándose de León, al que  consideraba un  sistema caduco y ajeno a las aspiraciones  de su pueblo.
    
        Colonos repobladores de tierras prácticamente vacías o escasamente habitadas, libres de servidumbre feudal, viviendo cada año al borde del desastre por las continuas razzias musulmanas que con implacable periodicidad asolaban las tierras del condado. Y otra vez a poblar y luego a repoblar; tras la puebla, la batalla y tras la batalla la puebla, así establecidos siempre en busca de un hogar, de una prosperidad en libertad…. Es como si lo más valeroso de los pueblos peninsulares se hubiese juntado y fundido en aquél nuevo pueblo, amparado por sus castillos y dirigido por los condes.

       A Fernán González le sucede su hijo García Fernández (970) y, tras la muerte de este en batalla con las huestes del temible caudillo Almanzor,  su nieto Sancho García (994), quien tuvo que condescender con el caudillo musulmán a cambio de pagar un tributo anual. Pero  muerto Almanzor (1002,) el poder del Califato cordobés comienza un  declive irreversible; Sancho recupera la estratégica frontera del Duero y las tierras situadas entre éste y la sierra de Guadarrama, lo que se dio llamar la Extremadura castellana. Sepúlveda, capital de la nueva frontera, es repoblada y recibe amplios fueros que establecen, entre otros privilegios,  que todo aquél que preste servicios militares con medios propios (caballo, escudo y lanza), no pagará impuestos ni soportará cargas. Prerrgativas similares se harán extensivos posteriormente a todos los defensores de los castillos del Duero.
     
    El triunfo de Castilla sobre el Califato  a principios del siglo XI marca el inicio de su prepotencia en el ámbito de los Estados cristianos del norte peninsular, que se confirmará con el gobierno de su primer rey, Fernando I el Grande. La nacionalidad castellana, rebelde, innovadora, dinámica, gestada a lo largo de los siglos IX y X, protagonizará la Reconquista a partir ya del siglo XI, ese fundamental proceso histórico – político que se resolverá con la plena restauración de España desde la identidad castellana.

   En 1085 Alfonso Vl, tras expulsar al Cid, reconquista Toledo, ciudad que  actúa en el imaginario  medieval cristiano como símbolo de la unidad política de la Península. La conquista de Toledo posibilitó la reorganización y repoblación definitivas de la Extremadura castellana, que se extendía de oeste a este, desde Salamanca y Plasencia hasta Soria y Sigüenza, y de norte a sur, desde Medina del Campo hasta Toledo y Cuenca.

     En 1135 Alfonso VII es coronado Emperador de León. La dos coronas vuelven a separarse en 1157, hasta que en 1230 Fernando III las reunifica de forma definitiva bajo la denominación de Castilla

     A la Extremadura castellana suceden la extremeña, la andaluza y la murciana. Se produce así la castellanización de todo el territorio comprendido entre el río Duero y el Estrecho de Gibraltar. También la zona navarro – aragonesa, y con ella Cataluña. Se configura así la unidad hispánica que concluye con la conquista de Granada en 1492.

                            

  Son los castellanos un pueblo nuevo, formado por gentes de origen céltico (cántabros, várdulos y autrigones), vascón y godo. Los celtas y los vascones bajaron ya a fines del siglo VIII desde los valles cantábricos en grandes carretas tiradas por bueyes, buscando espacios más amplios que las altas montañas en las que  tanta gente se había juntado en busca de seguridad.

         Los godos en cambio habían permanecido en territorio ocupado por los musulmanes. Procedían del grupo étnico visigodo, un pueblo  germánico  que penetró en Hispania en el Siglo V hasta colonizarla íntegramente. Dice Pérez de Úrbel que la denominación de gente goda aludía a los descendientes de los godos como señoríos, esto es, la nobleza de sangre del condado de Castilla; y Reinhart añade que los nobles de Castilla eran todos de nombre gótico: Alfonso Álvaro, Fernando, Gonzalo, Gutierre, Rodrigo....
   
       Gentes en general no muy romanizadas, belicosas, amantes de la libertad y del vivir independiente, de carácter rudo y enérgico; gentes que dejarían su impronta indeleble en Castilla, que generaron ante la Historia una novedosa y dinámica nacionalidad que pronto mostraría aquellos caracteres que la afirmarían en la delicada encrucijada histórica que tuvo que protagonizar.                                                                                     

     El espíritu de rebeldía castellano no fue sino la manifestación en la vida política de su energía ascendente y creadora. Su dinamismo no conformista y su ímpetu de acción se mostraron enseguida en otros campos muy distintos. Castilla fue innovadora: 

    1) En el lenguaje: creó antes que ninguna de sus hermanas españolas el romance, lleno de osadías revolucionarias; En la fonética; 3) En la morfología; y 4) En la sintaxis.
  El romance llegó a ser hablado por cientos de millones de hombres.
                      Castilla fue innovadora en el derecho: rompió antes que nadie con el orden jurídico viejo hispano- visigodo y creó por medio de las sentencias de sus jueces populares un derecho nuevo que iba a cruzar los mares.
               
Castilla fue innovadora en la vida des espíritu y en ella surgieron los cantares   de gesta y ella produjo la primera literatura medieval peninsular neolatina que había de prolongarse allende el Atlántico. 

      Castilla fue Innovadora en la vida político-social: en ella surgió la institución, singular en Europa, de las behetrías o señoríos libres, los concejos rurales y la clase de los caballeros villanos, peculiar de la península y que iba a constituir el patriciado de las ciudades españolas y a acometer la gigantesca empresa de conquistar y colonizar América
  
       El lenguaje castellano, formado en el cerebro y en la boca de aquellos rudos guerreros y campesinos que habitaban el reducido espacio condal, en el que estaba fermentando una muy original disidencia lingüística a partir del excepcional tratamiento de muchos fonemas latinos y de la lengua clásica en su conjunto



El hecho es que los castellanos habían fijado ya en el siglo X unas normas lingüísticas propias firmemente establecidas y que Castilla será el único territorio hispano donde se cultivará el género épico, género que da origen a la literatura española. Menéndez Pidal explica el fenómeno de los cantos épicos castellanos al tiempo que destaca los códigos y costumbres que lo caracterizan como temática propia de los mismos: 

- 1) El concepto del honor y el valor personal;

-  2)La venganza privada como  derecho que garantiza la seguridad  de la familia 

- 3) El duelo judicial: método sangriento por el que se dirime la culpabilidad o inocencia de una persona o una comunidad

- 4)  La decisiva repercusión de lo privado en lo publico;

- 5)  El derecho de obligar al juramento del rey (primus inter pares)
   Todas estas costumbres se manifiestan en la literatura épica castellana, cuyo primer eslabón es El poema del mío Cid,  con el que se inicia la Literatura Española.
    



El carácter germánico de estas costumbres, rechazadas por el derecho romano y la tradición latino-eclesiástica, se explica por la específica circunstancia fronteriza y guerrera del condado, sumada a la filiación étnica de sus pobladores, en la que, sobre un fondo cántabro-celtibérico, destaca el componente germánico de estirpe gótica. El derecho se sustenta en tres formas jurídicas: las costumbres no escritas, las fazañas y los fueros. Las costumbres sirven de fundamento al juez que, elegido y respetado por sus coterráneos, juzga libremente. La fazaña es conducta ejemplar y digna de imitarse; precedente judicial que debe ser tenido en cuenta en juicios análogos. Los fueros son cartas municipales, derechos locales otorgados por el rey, el conde o los poderes eclesiásticos con la intención de crear asentamientos en las nuevas tierras que se van conquistando.


En cuanto a la estructura político social se fundamenta así mismo en tres instituciones, fruto del carácter fronterizo de la sociedad castellana: las  clases de los caballeros hidalgos,   los caballeros villanos, y los concejos municipales.

Los caballeros hidalgos o hombres libres son usufructuarios perpetuos de unidades de explotación de tipo familiar, enfiteutas con todos los derechos inherentes a la libertad personal; la amplitud de esta clase supone que, al contrario que en otras sociedades medievales, el número de siervos de la gleba o campesinos atados a su señor fuera muyescaso. La clase de los caballeros villanos estaba integrada por propietarios urbanos con la capacidad económica suficiente para poseer caballo y armas y luchar en una tierra de frontera siempre expuesta a la batalla. Por encima de estas dos clases se encuentra la de la aristocracia de sangre, un muy reducido grupo de ricos hombres o magnates, respecto de los cuales los caballeros hidalgos y los caballeros villanos son vasallos libres que podían abandonar al señor en cuanto quisieran.


                       La  institución de los concejos sólo explicable por el hecho de que la Reconquista giró sobre un conjunto de ciudades (Ávila, Cuenca, Salamanca, Segovia, Sepúlveda, Soria, Toledo, Toro, Zamora, etc.) dotadas de capacidad jurídica propia reconocida mediante la concesión real de un fuero específico. Los concejos, instituidos como órganos de gobierno de las Comunidades de Villa o Ciudad y Tierra, son designados por asambleas populares que les otorgan capacidad para crear su propia milicia, establecer pechos o tributos y administrar justicia. A partir del siglo XIV se generalizó la figura del corregidor, o persona enviada por el rey a los concejos para que ejerciera en su nombre la jurisdicción y el gobierno.


                                             ¡Mesón de los caminos y posadas
                                             de Esquivias, Salas, Almazán Olmedo¡
                                                    La ciudad diminuta y la campana  
                                                  de las monjas que tañe, cristalina.
                     
                      Olmedo fue villa bravía, recinto de armas, como lo acreditan su muralla y el destacado papel que a lo largo de su historia desempeñaron los caballeros en el tejido social de su recinto urbano, En sus proximidades se dirimieron dos de las mas célebres batallas que tuvieron lugar en Castilla en el siglo XV: una en 1445, que supuso una importante victoria para Juan, II contra la nobleza levantisca, a la que contribuyeron decisivamente el condestable don Álvaro de Luna, el Infante don Enrique y el alférez mayor Gutierre González Quijada; otra en 1467, que constituyó un notable éxito para el monarca castellano Enrique IV.
         
          En Olmedo escribo yo esta entrada, quizá un tanto imbuido por el ardor guerrero que derrochó aquí don González Quijada. Un Olmedo de pasado histórico y de presente esplendoroso, uno de los municipios mejor restaurados y con más atención cuidados de Castilla.