domingo, 4 de septiembre de 2022

6. 11 Francisco BC La batalla de la Granja

 


El 1 de junio de 2020 se cumplen 83 años de la Batalla de la Granja (30 de mayo/ 4 de junio de 1937) que determinó el destino de la Guerra Civil española. Cuatro unidades del ejército republicano se lanzan en pos de Segovia, mientras en los cerros del Guadarrama esperan las tropa nacionales dispuestas a detener lo que sería una catástrofe para el ejército sublevado. Si Segovia es conquistada se frenaría el avance franquista en el frente del norte. Doce mil hombres defendiendo las cimas montañosas. El Puerto de Malagosto, visitado por el Arcipreste de Hita, está situado entre Palazuelos del Eresma y Rascafría, proximo al Puerto “La Atalaya(1.648 metros).

La ofensiva de Segovia es una operación militar que el Ejército republicano realizó en el Frente del Centro. El primer gobierno de Juan Negrin, con Indalecio Prieto como ministro de Defensa Nacional, decidió emplear el naciente e inexperto Ejército Popular de la República  en una ofensivas cuya finalidad última era evitar la caída de la zona norte republicana, entreteniendo en otros frentes alas tropas franquistas. En los días siguientes al golpe de estado del 18 de julio de 1936, los sublevados, siguiendo los planes trazados por el  general Mola, organizaron una columna desde Valladolid, mandada por el coronel Serrador, que se dirigió a Madrid por el Alto del León, el Puerto de Guadarrama. La columna Serrador, que había salido de Valladolid en la noche del 21, llegó al Alto de León a las dos de la tarde del 22 se inició inmediatamente el asalto, conquistándolo unas horas después. Una columna gubernamental mixta de soldados y milicianos procedente de Madrid contraatacó ocupando los puertos de Guadarrama y de Navacerrada el día 22; lanzaron en días sucesivos fortísimos ataques para recuperar el Alto del León sin conseguirlo.

Durante seis días infernales las lomas de la sierra segoviana fueron el escenario de una de las batallas más cruentas de la. Guerra Civil española. Indalecio Prieto, pretendía una victoria psicológica que equilibrase la contienda; qué mejor que conquistar una capital de provincia en poder de los sublevados desde el primer día. La intención de las tropas republicanas, al mando de los coroneles Matallana y Morriones, era realizar un ataque por sorpresa a Segovia. La ofensiva se antojaba sin demasiada dificultad, pero las tropas nacionales vieron los movimientos del Ejército Rojo desde el Puerto de Malagosto, desapareciendo el factor sorpresa.

Las fuerzas republicanas estaban integradas por la 29ª Brigada de la 2ª División del Ejército, las divisiones 34ª y 35ª y las Brigadas Internacionales al mando del general polaco Walter. Contaban con un poderoso apoyo aéreo de más de un centenar de aparatos, artillería pesada y dos compañías de tanques. El ataque republicano había comenzado en la madrugada del 30 de mayo: faltaban 47 minutos para que saliera el sol cuando a las 6 de la mañana Cabeza Grande y la Cruz de la Gallega son asolados por un intenso bombardeo de aviación. La 29ª Brigada está a punto de tomar La Granja, pero fracasan. Esa misma tarde el general Varela se traslada a Segovia para hacerse cargo de la defensa y se convierte en un héroe.



  La suerte mejoró para los intereses del Gobierno republicano el 1 de junio: al alba, el fuego artillero sacude de nuevo las cumbres de Cabeza Grande y se suceden los ataques de la infantería y los carros. Al mediodía, los defensores nacionales dan por perdida la posición y la 29ª Brigada conquista la cima. Los combates se recrudecen el martes 2 de junio, con intensos bombardeos sobre Malagosto, Cabeza Gatos, Cruz de la Gallega, Valsaín, Cerro del Puerco y La Granja. Los republicanos logran entrar en los jardines del palacio y cortar las carreteras que comunican con la retaguardia nacional. Pero Varela infunde ánimos, moviliza a los heridos leves, saca un par de viejas baterías, acepta la ayuda de vecinos de La Granja armados de viejas escopetas y rechaza la ofensiva.

Cuando las tropas republicanas inician el despliegue los nacionales reciben refuerzos: la aviación franquista se hace con el dominio del aire y llegan la 1ª Bandera del Tercio y el 3er Batallón del Regimiento de Infantería La Victoria. Se suceden furiosos combates con el saldo de que los republicanos pierden Cabeza Grande. El miércoles 3 de junio, los republicanos hacen un denodado esfuerzo para recuperar la posición., pero a las once de la noche los brigadistas desisten y retoman el repliegue. El jueves 4 de junio ya no hay apenas actividad, retirándose las fuerzas republicanas a sus posiciones primitivas. La batalla la ganaron quienes mostraron mayor fe en lo que defendían A más del valor demostrado por Varela y sus tropas, las fuerzas del ejército popular no estuvieron a la altura de las circunstancias. ¿El saldo? 3.000 soldados muertos: 1.800 republicanos y 1.200 sublevado

La batalla tuvo otra consecuencia: el general Emilio Mola, al mando de las operaciones en el Norte, se alarmó por la ofensiva republicana e insistió en volar desde Vitoria hasta Valladolid, desde donde supervisaría las operaciones. El 3 de junio, en medio de una espesa niebla y una pésima meteorología, se estrelló su avión y Mola y todos los tripulantes fallecieron.

Dice el Diario de la Guerra de Francisco Bocos: “ 1 febrero de 1937: Tomé el mando de la 5ª Centuria Salamanca en la Posición Atalaya”. 5 de Febrero Àtaque a la posición Atalaya. ¨6 de febrero de 1937 `Contrataque con resultados satisfactorios´. 7 de febrero de 19347 `Trasladé la centuria a la posición el Tejar´. 30 de mayo “Me trasladé con la Centuria a Navamoral. 2 miercoles de junio. Me incorporé a la Bandera Imperio en El Tejar”(Gredos). 4 viernes “Salí con la Centuria Imperio en Sierra Llana. Tomé el mando de la 3ª de Salamanca y contribuí a la operación quedándome de jefe de una de las posiciones.














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