domingo, 11 de septiembre de 2022

6. 3 ¡ Alto señor¡ ¡Alto caballero! Señor de Ampudia

 


     Compañera, usted sabe que puede contar conmigoNo hasta dos o hasta diez, sino contar conmigo
Si alguna vez advierte que la miro a los ojosY una veta de amor reconoce en los míosNo alerte sus fusiles, ni piense: ¡qué delirio!A pesar de la veta, o tal vez porque existeUsted puede contar conmigo
Si otras veces me encuentra huraño, sin motivoNo piense que es flojera, igual puede contar conmigo
Pero hagamos un trato: yo quisiera contar con ustedEs tan lindo saber que usted existeUno se siente vivoY cuando digo esto, quiero decir contarAunque sea hasta dos, aunque sea hasta cinco
No ya para que acuda, presurosa, en mi auxilioSino para saber, a ciencia ciertaQue usted sabe que puede contar conmigo
                                      Benedetti




               Benedetti



Raquel Meller (Tazona, 1888 / Barcelona, 1992) ). Nacida Francisca Marqués López. Cantante, cupletista y actriz de cine. Durante los años 20 y 30 del pasado siglo, es la artista española de mayor éxito internacional. Estrenó famosas canciones, como La Violetera , de José PadillHija de aragonés y de riojana, nació en el popular Barrio del Cinto. Su padre trabajaba como herrero en la Venta de Baqueca; su madre se empleaba en una tienda de ultramarinos. Creció en FFrancia al cuidado de una tía, religiosa clarisa; después volvió con su familia, en Poblec Sec, Barcelona; aquí Raquel trabajó en un taller de confección.


Cuenta Marino Gómez- Santos: Hubo un tiempo, a principios del siglo pasado, que el amor dolía hasta el desmayo y las mujeres se marchitaban como las flores. Lo único que importaba era vivir para amar y así morir. En aquellos años una mirada de una morena cauterizaba y con el garbo de su pisada un torero de tronío se hacía un relicario. Y todo a golpe de calesa con olor a violetas´

El cuplé se convirtió en la banda sonora de un país a punto de entrar en guerra. Pero hasta que la tragedia llegara, Raquel Meller puso su dosis de patetismo por intermediación de su aguda y teatral voz. `Dotó a la canción popular de complejidad y plenitud literaria, un poema dramático caldeado con la plástica de una seria escultura femenina´, escribió Cansinos-Assens en la revista Cosm. Entonces conoció a la célebre cantante Marta Oliver , que advirtió su talento.

Es el texto que da comienzo a El Mito trágico de Raquel Meller (1889- 1962) exposición con la que la Biblioteca Nacional celebra el 50 aniversario de la muerte de la artista del primer tercio del siglo XX más reconocida internacionalmente.Dice el comisario de la muestra Joaquín Rubio: `Nadie sabe de dónde venía ese genio único, el genio del patetismo; la convirtió en la estrella que fue. Este disco, de cera y grabado sin micrófonos, se acompaña en la muestra de la partitura original publicada por la Unión Musical Española. Como el resto de objetos de la muestra se han rescatado de los fondos de la Biblioteca.

La violetera no fue escrita para ella, pero Meller tuvo la capacidad de hacerla suya. La cantó durante 40 años, en Madrid, Barcelona, París, Buenos Aires y Nueva York. Entre La violetera y El relicario, interpretó temas en catalán (El noi de la mare) y canciones vascas (Ene, que tristeza). En 1936 se marchó a París, donde pasó el resto de su vida.Antes de volver a una España que no reconocía y que la había olvidado, viajó a Estados Unidos. En 1926 desembarcó en Nueva York; ante una audiencia salpicada de personajes como Randolph Hearst, atraída por la exótica mirada de una española de ojos oscuros, 

Raquel Meller difundió su particular aroma. cantó 13 c Canciones vestida como la prostituta de Flor del mal; finalizó contra la pared, sin fuerzas, sin vida.Un tiempo después Edith Piaf y Frank Sinatra repitieron la escena; el día siguiente, Raquel aparecía en la portada de la revista Time tocada por una mantilla negra. Vestigios periodísticos hablan de una mujer capaz de subir a escena y abofetear a una compañera; o de romper una partitura si no estaba deTan sola como la prostituta desvencijada de su canción acabó sus días de cabellos blancos y alpargatas de camino al mercado en Barcelona. La mujer que de gira por Estados Unidos había despachado la peregrina idea de Chaplin de convertirla en Cleopatra, era superada por una nueva generación de artistas, por la fuerza devastadora del olvido.

Tan sola como la prostituta desvencijada de su canción acabó sus días de cabellos blancos y alpargatas de camino al mercado en Barcelona. La mujer que de gira por Estados Unidos había despachado la peregrina idea de Chaplin de convertirla en Cleopatra, era superada por una nueva generación de artistas, por la fuerza devastadora del olvido.






   Según sus propias palabras de Eugenio Fontaneda  comenzó su afición en los años de estudiante en Valladolid, cuando a la temprana edad de 13 años adquirió las primeras piezas de su colección, una primera edición de un libro y dos monedas, sendos denarios de Trajano y Cesar Augusto. A partir de ese momento se le abrieron las puertas de un mundo cuya fascinación iba a permanecer con él durante toda su vida.
   
 De ahí que ya en los años 50 Eugenio Foconcibiese la idea de exhibir públicamente su creciente colección, caracterizada desde un primer momento por la variedad de sus objetos y por irse ya entonces perfilando los temas que conforman hoy las distintas secciones de Arqueología, Arte Sacro, Juguetes, Farmacia, Armas y Aparatos Musicales, y entre las que desde un principio tuvieron cabida la Etnografía y las Artes Populares, integrando estas últimas una sección autónoma de la Colección denominada Museo Etnográfico de los Valles del Campoo. Para el resto de las piezas acondicionó una serie de estancias de la casa familiar, construida en el solar que en su día ocupó el palacio de los marqueses de Aguilar de Campoo, siendo ya entonces visitadas por numerosas personas.
   
Simultáneamente realizó una destacada labor en pro de la conservación de la arquitectura y los monumentos del entorno de su localidad natal, interviniendo en los primeros proyectos de restauración del castillo y del Monasterio de Santa María la Real de cuyo Patronato fue secretario en los primeros años sesenta. Al mismo tiempo se implica activamente en el fomento del incipiente turismo cultural, ocupando en 1967 el cargo de presidente del Centro de Iniciativas y Turismo de Aguilar de Campoo.

  La Arqueología es otra de las áreas que pronto atrajo la atención de Eugenio Fontaneda. En este campo desarrolla una fecunda labor como Comisario Local en Aguilar de Campoo y posterior Delegado de Excavaciones Arqueológicas en la Provincia de Palencia (1955-1963), como apoderado del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional en aquella localidad (1958) o como miembro del Comité de Actuación del IX Congreso Nacional de Arqueología de la Universidad de Valladolid celebrado en octubre de 1965, colaborando en la investigación y publicación de diversos trabajos de Arqueología e Historia.

   Su inquietud antropológica le hace pronto consciente de la necesidad de documentar las formas de vida, algunas en vías de desaparición, de su comarca de origen, y con este fin se ocupará en realizar grabaciones, tanto en soporte cinematográfico como de audio, de las manifestaciones folclóricas y sucesos que acontecen en la villa de Aguilar en los primeros años 50.


 En el terreno de la Museología,  es también artífice del proyecto de un museo etnográfico que constituyó a sus expensas. Nos referimos a la Casa-Museo de los San Martín en Cervatos de la Cueza (Palencia), que presenta la doble condición de museo etnográfico de la vida en Tierra de Campos, a la vez que rememora las raíces castellanas del general José de San Martín, libertador de Argentina. El museo, tras su completo acondicionamiento y dotación fue posteriormente donado en su integridad al Instituto Español Sanmartiniano.
Eugenio Fontaneda y Mª Teresa Berthet

No obstante, su principal aportación en el ámbito del Patrimonio Cultural es la adquisición y posterior restauración del Castillo de Ampudia que va a convertirse, desde 

principios de los años 70, en custodio de su cada vez más importante colección. La descripción de lo que supuso esta empresa, en la que contó con la eficaz colaboración de su esposa D.ª M.ª Teresa Berthet con la que contrajo matrimonio en 1968, fue el objeto de su discurso de ingreso como académico de número, en 1990, en la Institución “Tello Téllez de Meneses” de Palencia titulado, “Salvar un castillo” (Publicaciones de la Institución “Tello Téllez de Meneses”.  Núm. 61.- Palencia 1990).

  o lo mencionado anteriormente le valió diversos reconocimientos, bien en forma de condecoraciones: Medalla al Mérito Turístico de España (1955), Medalla de Plata de la Provincia de Palencia, Gran Cruz al Mérito Científico de la Universidad Kennedy de Buenos Aires (1978), Comendador de la condecoración de la República Argentina de la Orden de Mayo, Medalla de Plata de la Asociación Española de Amigos de los Castillos (1966), etc.; bien de ingreso en prestigiosos centros académicos: Vocal del Consejo Social de la Universidad de Valladolid, Correspondiente de la Real Academia de la Historia, Miembro de la Hermandad General del Cister, Académico Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid, Académico de Número de la Institución Tello Téllez de Meneses de Palencia, Patrono de Honor de la Primera Promoción Universitaria de Historiadores del Arte de la Universidad Complutense de Madrid (1970), Vicepresidente del Instituto Español Sanmartiniano y un largo etcétera.

  “Era un producto de refinada cultura y de amistad sin límites...Su perfil humano tocaba la exquisitez. Al recordarle, guardamos el semblante complaciente, la palabra matizada, la idea que no se impone”

Juan José Martín González

 “!Alto señor! ¡Alto  Caballero! Señor de Ampudia. Caballero de la Cultura. Gentilhombre de la amistad, siempre elegante y acogedora.”

Francisco Javier Martín Abril





Galletas Fontaneda es el nombre comercial de una marca de galletas con una gran relevancia en España a lo largo de todo el siglo XX. Fue fundada en la villa palentina de Aguilar de
Campoo por Eugenio Fontaneda en 1881. La multinacional Nabisko la compró a la familia fundadora en 1996 y en 2002, bajo la dirección de United Biscuits, cerró sus instalaciones, manteniendo la marca comercial para fabricarla en otras de sus factorías en España.


La antigua fábrica de Fontaneda en Aguilar de Campoo fue adquirida por Grupo Siro, que se hizo cargo de su plantilla y relanzó la actividad en la localidad, que es considerada "el pueblo de las galletas" Desde 2006 la marca Galletas Fontaneda es comercializada por la multinacional Mondelēz International (antigua Kraft Foods).

El confitero de origen burgalés Eugenio Fontaneda Millán, que aprendió el oficio en Reinosa​ comenzó su actividad en Aguilar de Campoo en 1881, fabricando bizcochosgalletas y chocolates de forma artesanal. 

Hacia 1920 adquirió una nave en el lugar donde se asentaría su histórica fábrica, donde comenzó a producir de forma industrial, la popular "galleta María", adquiriendo nueva tecnología en Suiza y Alemania.Sería su hijo, Rafael Fontaneda, el responsable de esta modernización y del despegue definitivo de la marca, asumiendo tal responsabilidad a la muerte de su padre en 1921.45​ Éste inició su producción en cadena el 25 de marzo de 1923, bajo la denominación "Manufactura nacional de galletas, chocolates y bizcochos Hijo de E. Fontaneda". Contrató a reputados maestros galleteros catalanes y vascos para ampliar su gama de galletas de troquel, y en 1927 dominaba ya el mercado nacional de galletas María.4​ En 1933 había triplicado la capacidad de producción de su fábrica.4​ Durante un tiempo, se atribuyó en España el nombre de la galleta al de la nieta de Eugenio Fontaneda e hija de Rafael, pero los orígenes más probables lo encuentran en la persona de María Aleksándrovna de Rusia, en honor a su boda con el duque de Edinburgo en Londres, en 1874.67






Las ventas de María en los mercados santanderinocastellano y vasco crecieron excepcionalmente: en 1936 la fábrica contaba con cinco hornos, aunque su progresión se vio estancada por el estallido de la Guerra Civil Española.3​ En los difíciles años 1940, Fontaneda logró superar la difícil coyuntura gracias a la sagacidad de Rafael Fontaneda, que consiguió minimizar los graves problemas de suministros de materias primas. Su empresa se vio muy favorecida por la política de cupos establecida por el franquismo,y también por la legislación que favorecía a los fabricantes que dispusieran de sus propias plantaciones de remolacha azucarera y caña de azúcar, producidas por Fontaneda en sus extensas propiedades en Jerez de la FronteraEn los años 1950, Fontaneda se había convertido ya en la principal empresa galletera del país.


En 1952, Rafael Fontaneda acometió la modernización de su maquinaria, con un gasto de unos diez millones de pesetas.8​ Su buena relación con el régimen le permitió un viaje a Estados Unidos, subvencionado por la Comisión Nacional de Productividad Industrial, para conocer de primera mano los últimos avances técnicos en la industria galletera.

​ Al amparo de la popularidad alcanzada por Fontaneda, despegaron en Aguilar otras fábricas de galletas, como Galletas Gullón (fundada en 1892​ y Galletas Fontibre, en 1948.​ En 1958, parte de la fábrica quedó destruida por un incendio, lo que obligó a su dueño a realizar otro importante desembolso.8​ La factoría, situada en pleno centro de la villa aguilarense, era ya un símbolo de la misma, y gracias a su expansión, dio empleo a buena parte de la población de Aguilar.


La tercera generación familiar, con Eugenio Fontaneda y Pérez del Pomar (nieto del fundador) a la cabeza, estuvo implicada en el desarrollo del pueblo, siendo este desde 1967 presidente del Centro de Iniciativas y Turismo de Aguilar de Campoo.11​ Eugenio fue un importante historiador y mecenas, propietario y restaurador del Castillo de Ampudia.12​ Su padre, Rafael, falleció en 1976.


Fontaneda continuó funcionando como una empresa familiar hasta que, tras la crisis del sector que supuso el cierre de todas las factorías aguilarenses excepto Gullón y Fontaneda, en 1990 la cuarta generación Fontaneda inició su transformación en sociedad anónima Acometió también la construcción de una nueva factoría (que no llegaría a ponerse en funcionamiento) y que se demostró ruinosa en SeseñaToledo.

La incapacidad de los descendientes de Eugenio Fontaneda para gestionar la empresa la condujo a una situación económica insostenible que les llevó a venderla en 1996 a la multinacional estadounidense Nabisco por 4.000 millones de pesetas,cuando empleaba a unos 600 trabajadores. En 2000, Nabisco y United Biscuits (UB) fueron compradas por Philip Morris, que delegó la gestión de las marcas europeas del grupo a UB, la cual llevó a cabo una importante reconversión que redujo la plantilla a 212 empleados en unos años.15



Los cambios estructurales y fusiones afectaron la producción y ventas de la empresa, y en 2002 UB acometió un plan de reestructuración en el sur de Europa que contemplaba la eliminación de varias marcas y el cierre de varias factorías, entre las que se encontraba la de Fontaneda, pero con la intención de conservar la marca, considerada por UB una de las tres más importantes que poseía en el mercado español.16​ El proyecto definitivo fue el agrupamiento de sus marcas MarbúArtiach y Fontaneda en una sola sociedad, y su producción en sus factorías de Viana (Navarra) y Orozco (Vizcaya).17

En abril de 2002, aduciendo pérdidas y baja productividad, United Biscuits anunció el cierre de Galletas Fontaneda y el traslado forzoso de su plantilla a sus fábricas en Viana y Orozco. El comité de empresa de Fontaneda rechazó frontalmente el plan de cierre, y se iniciaron movilizaciones en toda la comarca para evitarlo. Así, a la huelga general en la villa y manifestaciones en la Montaña Palentina se sumó el capítulo más tenso del asunto, cuando seis directivos de UB fueron retenidos por trabajadores y vecinos en las instalaciones de la empresa, produciéndose enfrentamientos con la Guardia Civil.18​ La situación en Fontaneda provocó la implicación de los gobiernos regional y central. A pesar de que el Presidente del Gobierno José María Aznar descartó la intervención del Ejecutivo,19​ la Junta de Castilla y León se implicó buscando empresas que se hicieran cargo de la factoría de Aguilar, ofreciendo importantes subvenciones. Tras el interés inicial por parte de Galletas Gullón, finalmente, otra empresa provincial, Grupo Siro, realizó una oferta que fue aceptada en noviembre por los trabajadores de la empresa: se produjeron 34 prejubilaciones, 27 bajas incentivadas y 19 traslados a la fábrica de Viana, pero el resto de empleados mantuvieron su puesto de trabajo.18​ Siro denominó a la antigua fábrica "Horno de Galletas de Aguilar" cambiando únicamente sus carteles, e inició la actividad con los 120 empleados que quedaban de la antigua empresa, contratando hasta 80 

La marca comercial Galletas Fontaneda siguió fabricándose en Montornés del Vallés (Barcelona) a cargo de United Biscuits hasta 2006. En 2006 el grupo Kraft Foods compró todos los negocios en España y Portugal de United Biscuits, incluyendo los derechos de todas las marcas registradas de Nabisco, consiguiendo así la primera posición en el mercado ibérico.20

En 2010 Fontaneda comercializa los productos Fontaneda DigestiveFontaneda Fruit & FitMaría FontanedaFontaneda Marie LuOsito Lulu y Fontaneda Sin Azúcares,21​ producidas en las distintas factorías de Kraft Biscuits Iberia, posteriormente parte de Mondelēz International.

Por su parte, la antigua fábrica de Aguilar de Campoo donde comenzó la producción de la marca, fue demolida por Siro en abril de 2014 con objeto de aprovechar los terrenos en los que estaba ubicada como suelo urbanizable.22​e convirtió a lo largo de los años en un referente de la cultura popular. Fue utilizado en anuncios de prensa y campañas de televisión, asociándose inmediatamente una melodía a la marca, convirtiéndose en la identidad sonora corporativa del producto.23​ Es lo considerado un Jingle-Marca, un eslogan creado con interés comercial que se convirtió en éxito popular.24​ A partir de 2009Kraft Foods, propietaria desde 2006 de la marca, relanzó con la presentadora Julia Otero la imagen de la marca utilizando el antiguo eslogan y melodía,25​ destacando así el valor de la marca.26

La galleta María Fontaneda fue también un producto habitual en los desayunos de los españoles, y está considerada una galleta con una gran tradición.2




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