Sidonie-Gabriell Colette (Saint-Sauveur-en-Puisaye, 1873 - París, 1954), novelista, periodista, guionista, libretista y artista de revistas y cabaré francesa. Siendo miembro de la Academia Goncourt desde 1945, llegó a presidirla entre 1949 y 1954. Fue condecorada con la Legión de Honor. Revolucionó la escena sociocultural del siglo XX, disfrutó de una libertad sexual casi sin precedentes y luchó contra el esclavismo patriarcal. Colette no sólo ha dejado tras sí un gran número de libros, obras teatrales, artículos periodísticos, textos para catálogos, guiones de cine y traducciones, sino que también se sabe de su paso por los escenarios, de sus tres matrimonios, de sus amores con otras mujeres y de sus invenciones en el terreno de la moda, el maquillaje y la perfumería.
Colette era una joven provinciana que llegó a París a finales del siglo XIX siendo todavía menor de edad de la mano de su marido, el crítico musical y `escribidor´ Henry Gauthier-Villars, Willy, quince años mayor que ella, un libertino bisexual, vividor y un mujeriego, muy popular en las noche parisinas de la clase pudiente, que firmaba textos a costa del trabajo de un taller de escritores fantasma o ‘negros’. Apercibido del talento para la narración de su joven esposa no tardó en incorporarla al taller y crear el personaje de `Claudine´ que ella firmaba con el apodo de su marido.
Así fue como este se apropió de la serie de novelas `Claudine´, todo un éxito editorial y que Colette basándose en los recuerdos de su infancia. Willy esclavizó a su mujer, llegando a encerrarla para que escribiera en jornadas de hasta 16 horas. El matrimonio solo se rompería a raíz de las infidelidades de Colette con otras mujeres; Wily no se molestaban si sus relaciones era con hombres. En 1909 se divorciaron y la escritora emprendió una dura batalla legal para recuperar la autoría de sus textos
Para ganarse la vida, Colette se convirtió en actriz de music hall, actuando en espectáculos picantes de famosos locales de París, incluido el Moulin Rouge, mientras oficializaba una relación sentimental y profesional con la que había sido su amante, la marquesa Mathilde de Morny, Missy. Ambas protagonizaron una obra en el Moulin Rouge llamada El sueño de Egipto, en la que sus personajes se besaban casi desnudas y que supuso un escándalo sin precedentes. Hasta el público presente produjo un altercado en la platea. Además de novelista y dramaturga, Colette también trabajó como bailarina, cabaretera, cronista de guerra o crítica literaria, teatral, cinematográfica y de moda. Tuvo otras amantes notorias, como la rica heredera norteamericana Natalie Crifford Barne, la escritora Helène Picard, que fue su secretaria, y Marguerite Moreno, esposa de Marcel Schwob. Entre los hombres, los escritores Jean Cocteau, Plaul Valéry y Gabrielle D´
En 1911 Colette se casó por segunda con Henry de Jouvenel, editor del periódico Le Matin y padre de su única hija, también llamada Colette. Con Jouvenel la escritora recuperó el prestigio perdido y se consolidó como una de las grandes firmas de la escena cultural del siglo XX. La publicación de `Chéri´, una de sus obras más celebradas y que narra el affaire entre una cortesana de mediana edad y un adolescente, fue toda una premonición. A los 47 años Colette comenzó una relación con su hijastro de 16, Bertrand de Jouvenel, que acabó con el matrimonio. La pareja no ocultó su amor, pese al desafío social que suponía tal diferencia de edad entre una mujer adulta y un hombre mucho más joven. A los dos maridos y las decenas de amantes (hombres y mujeres) que tuvo Colette, se le uniría un tercero en 1935: el joyero Maurice Goudetek, 17 años menor que ella.
Ya en el cenit de su talento y su gloria, se instaló en un apartamento cerca del Palais-Royal, en el que vivirá hasta su muerte, haciendo escapadas de dos meses en verano a Saint-Tropez, o a viajes esporádicos a Nueva York, Berlín, Montecarlo o España. En su obra, los hombres son débiles o muy jóvenes o despreciables, excepto para el placer; expone su visión de la sociedad machista, su propia sensualidad y la situación desigual de la mujer.
Pero ella negaba ser feminista: `¿Feminista yo? Usted bromea. Las sufragistas me asquean ¿Sabe lo que se merecen? El látigo y el harén´, dijo en 1910.
Aviesamente se la asocia sobre todo a un relato tardío, ‘Gigi’, que fue una famosa obra de teatro y una película que dio a conocer a una debutante Audrey Hepburn que ella misma eligió. Era una gran lectora. Sus autores favoritos en lengua francesa, releídos una y otra vez, eran Balzac y sobre todo Proust, a quien rató personalmente. Le gustaron y leía con frucción Merimée, Daudet, Kipling, y los poetas Baudelaire, Verlaine y Leconte de Lisle.
6Fernando Manero, Rocío Garrido Marcos y 4 personas másSidonie-Gabriell Colette (Saint-Sauveur-en-Puisaye, 1873 - París, 1954), novelista, periodista, guionista, libretista y artista de revistas y cabaré francesa. Siendo miembro de la Academia Goncourt desde 1945, llegó a presidirla entre 1949 y 1954. Fue condecorada con la Legión de Honor. Revolucionó la escena sociocultural del siglo XX, disfrutó de una libertad sexual casi sin precedentes y luchó contra el esclavismo patriarcal. Colette no sólo ha dejado tras sí un gran número de libros, obras teatrales, artículos periodísticos, textos para catálogos, guiones de cine y traducciones, sino que también se sabe de su paso por los escenarios, de sus tres matrimonios, de sus amores con otras mujeres y de sus invenciones en el terreno de la moda, el maquillaje y la perfumería. Colette era una joven provinciana que llegó a París a finales del siglo XIX siendo todavía menor de edad de la mano de su marido, el crítico musical y `escribidor´ Henry Gauthier-Villars, Willy, quince años mayor que ella, un libertino bisexual, vividor y un mujeriego, muy popular en las noche parisinas de la clase pudiente, que firmaba textos a costa del trabajo de un taller de escritores fantasma o ‘negros’. Apercibido del talento para la narración de su joven esposa no tardó en incorporarla al taller y crear el personaje de `Claudine´ que ella firmaba con el apodo de su marido.
Así fue como este se apropió de la serie de novelas `Claudine´, todo un éxito editorial y que Colette basándose en los recuerdos de su infancia. Willy esclavizó a su mujer, llegando a encerrarla para que escribiera en jornadas de hasta 16 horas. El matrimonio solo se rompería a raíz de las infidelidades de Colette con otras mujeres; Wily no se molestaban si sus relaciones era con hombres. En 1909 se divorciaron y la escritora emprendió una dura batalla legal para recuperar la autoría de sus textos
Para ganarse la vida, Colette se convirtió en actriz de music hall, actuando en espectáculos picantes de famosos locales de París, incluido el Moulin Rouge, mientras oficializaba una relación sentimental y profesional con la que había sido su amante, la marquesa Mathilde de Morny, Missy. Ambas protagonizaron una obra en el Moulin Rouge llamada El sueño de Egipto, en la que sus personajes se besaban casi desnudas y que supuso un escándalo sin precedentes. Hasta el público presente produjo un altercado en la platea. Además de novelista y dramaturga, Colette también trabajó como bailarina, cabaretera, cronista de guerra o crítica literaria, teatral, cinematográfica y de moda. Tuvo otras amantes notorias, como la rica heredera norteamericana Natalie Crifford Barne, la escritora Helène Picard, que fue su secretaria, y Marguerite Moreno, esposa de Marcel Schwob. Entre los hombres, los escritores Jean Cocteau, Plaul Valéry y Gabrielle D´
En 1911 Colette se casó por segunda con Henry de Jouvenel, editor del periódico Le Matin y padre de su única hija, también llamada Colette. Con Jouvenel la escritora recuperó el prestigio perdido y se consolidó como una de las grandes firmas de la escena cultural del siglo XX. La publicación de `Chéri´, una de sus obras más celebradas y que narra el affaire entre una cortesana de mediana edad y un adolescente, fue toda una premonición. A los 47 años Colette comenzó una relación con su hijastro de 16, Bertrand de Jouvenel, que acabó con el matrimonio. La pareja no ocultó su amor, pese al desafío social que suponía tal diferencia de edad entre una mujer adulta y un hombre mucho más joven. A los dos maridos y las decenas de amantes (hombres y mujeres) que tuvo Colette, se le uniría un tercero en 1935: el joyero Maurice Goudetek, 17 años menor que ella.
Ya en el cenit de su talento y su gloria, se instaló en un apartamento cerca del Palais-Royal, en el que vivirá hasta su muerte, haciendo escapadas de dos meses en verano a Saint-Tropez, o a viajes esporádicos a Nueva York, Berlín, Montecarlo o España. En su obra, los hombres son débiles o muy jóvenes o despreciables, excepto para el placer; expone su visión de la sociedad machista, su propia sensualidad y la situación desigual de la mujer.
Pero ella negaba ser feminista: `¿Feminista yo? Usted bromea. Las sufragistas me asquean ¿Sabe lo que se merecen? El látigo y el harén´, dijo en 1910.
Aviesamente se la asocia sobre todo a un relato tardío, ‘Gigi’, que fue una famosa obra de teatro y una película que dio a conocer a una debutante Audrey Hepburn que ella misma eligió. Era una gran lectora. Sus autores favoritos en lengua francesa, releídos una y otra vez, eran Balzac y sobre todo Proust, a quien rató personalmente. Le gustaron y leía con frucción Merimée, Daudet, Kipling, y los poetas Baudelaire, Verlaine y Leconte de Lisle.
6Fernando Manero, Rocío Garrido Marcos y 4 personas más
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