El piano (fuerte y suave) es un instrumento musical armónico clasificado como instrumento de percusión y de cuerdas percutidas. Está compuesto por una caja de resonancia a la que se ha agregado un teclado mediante el cual se percuten las cuerdas de acero con martillos forrados de fieltro, produciendo el sonido Las vibraciones se transmiten a través de los puentes a la tabla armónica, que las amplifica. Está formado por un arpa cromática de cuerdas múltiples, accionada por un mecanismo de percusión indirecta, a la que se le han añadido apagadores. Fue inventado en torno al año 1700 por el paduano Bartolomeo Cristofori. A lo largo de la historia han existido diferentes tipos de pianos, pero los más comunes son el piano de cola y el piano vertical o de pared.
Fue el instrumento representativo del Romanticismo Musical y ha tenido un papel relevante en la sociedad, especialmente entre las clases más acomodadas de los siglos XVIII y XIX. En la música occidental el piano se puede utilizar para la interpretación solista, para la música de cáma, para el acompañamiento para ayudar a componer comprender y para ensayar. Las primeras composiciones específicas para este instrumento son las doce sonatas para piano de Lodovico Giustini hacia mediados 1732. Desde entonces, muchos han sido los compositores que han realizado obras para piano y en muchos casos esos mismos compositores han sido pianistas. Destacan figuras como Franz Lizt, Amadeus Mozart, Beethvien,Debussy o Chaikosvy. . Y por encima de todos Frédery Chopin. Nadie ha superado sus Nocturnos.
El que fuera presidente del CR Francisco de Cossio en “testigo de una época, divagaciones de un expectador”: El piano es el instrumento musical más perfecto que hayan podido crear los hombres. Toda la música es posible en él y, en esa perfección de su fin esta su belleza externa, belleza de animal africano, vencedor en la selva con su marfil. Es demasiado imponente un piano para poderle juzgar como a un mueble cualquiera,. Aislado en una sala de conciertos, aleja de nosotros todas las evocaciones domesticas,…. Cuando se cierra un piano, hay un silencio mortal. El último ruido, el de la tapa, es ruido de ataúd, y de ahí, la trinchera de los pianos de los antiguos en las casas abandonadas, con esa capa de polvo tenue, polvo de piano, en el que puede escribirse la palabra más romántica : mujer.
Francisco de Cossío Martínez Fortún (Sepúlveda, Segovia, 1887-1975) fue un periodista español, académico de la Real Academia de Bellas Artes. Fue también director del Museo Nacional de Escultura (con sede en Valladolid). Tuvo otros dos hermanos profesionales de las artes y la literatura: José María de Cossío, escritor y tratadista taurino y Mariano de Cossío, pintor. Nació en una familia aristocrática, era nieto del general carlista León Martínez Fortún.Treinta libros y más de siete mil artículosrepartidos por la prensa avalan la obra de Francisco de Cossío.3Ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción ( Valladolid) en 1919 y fue Secretario de la de San Fernando en Madrid.
Nombrado director del Museo Provincial de Bellas Artes de Valladolid en 1919, junto con el arzobispo Remigio Gandásegui y el arquitecto Juan Agapito y Revilla inventarió y recuperó buena parte del patrimonio procesional histórico de la ciudad de Valladolid, que había mermado en las calles tras la desamortización. La Dictadura de Primo de Rivera le retiró de su puesto, regresando en 1931.4 En 1933, la institución fue elevada a la categoría de Museo Nacional de Escultura, ostentando su dirección hasta 1959.
Como dramaturgo destacan sus obras: En el limpio solar (1917, Drama) desde el Teatro Calderón de La Barca de Valladolid y contando con 30 años de edad; Román, el rico (1928, Drama); Maniquí (1941, Comedia) en el Teatro Calderón de Madrid); Adriana (1943, Comedia); La casa de cristal (1946, Comedia); La mujer de nadie (1947, Comedia) y La verdad llega tarde (1949, Comedia).5
Como periodista, trabajó fundamentalmente en el periódico vallisoletano El Norte de Castilla, del que fue director entre 1931 y 1943, aunque también fue subdirector del ABC.6 Durante la guerra civil española desde la páginas de El Norte de Castilla defendió la causa del bando sublevado. Por ejemplo, tras la toma de Lérida por las tropas franquistas el 3 de abril de 1938 escribió un artículo titulado Las luces del epílogo en el que pedía que la República se rindiera porque era inútil continuar con una «resistencia tan estéril como cruenta».7
Aunque con menor fortuna, también escribió algunas novelas. Fue autor del ensayo político Del sentimiento castellanista (1914).Los premios de Periodismo que otorga la Junta de Castilla y León desde 1987 llevan su nombre.
Nació en una familia aristocrática, era nieto del general carlista León Martínez Fortún.2 Treinta libros y más de siete mil artículos repartidos por la prensa avalan la obra de Francisco de Cossío.3 Ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción ( Valladolid) en 1919 y fue Secretario de la de San Fernando en Madrid.
Nombrado director del Museo Provincial de Bellas Artes de Valladolid en 1919, junto con el arzobispo Remigio Gandásegui y el arquitecto Juan Agapito y Revilla inventarió y recuperó buena parte del patrimonio procesional histórico de la ciudad de Valladolid, que había mermado en las calles tras la desamortización. La Dictadura de Primo de Rivera le retiró de su puesto, regresando en 1931.4 En 1933, la institución fue elevada a la categoría de Museo Nacional de Escultura, ostentando su dirección hasta 1959.
Como dramaturgo destacan sus obras: En el limpio solar (1917, Drama) desde el Teatro Calderón de La Barca de Valladolid y contando con 30 años de edad; Román, el rico (1928, Drama); Maniquí (1941, Comedia) en el Teatro Calderón de Madrid); Adriana (1943, Comedia); La casa de cristal (1946, Comedia); La mujer de nadie (1947, Comedia) y La verdad llega tarde (1949, Comedia).5
Como periodista, trabajó fundamentalmente en el periódico vallisoletano El Norte de Castilla, del que fue director entre 1931 y 1943, aunque también fue subdirector del ABC.6 Durante la guerra civil española desde la páginas de El Norte de Castilla defendió la causa del bando sublevado. Por ejemplo, tras la toma de Lérida por las tropas franquistas el 3 de abril de 1938 escribió un artículo titulado Las luces del epílogo en el que pedía que la República se rindiera porque era inútil continuar con una «resistencia tan estéril como cruenta».s novelas. Fue autor del ensayo político Del sentimiento castellanista (1914).8
Los premios de Periodismo que otorga la Junta de Castilla y León desde 1987 llevan su nombre
La vida es un viaje Un viaje que suele empezar en el mismo sitio en el que empieza. Como el viaje de Alicia, que discurre vertiginosamente para no llegar nunca a sitio alguno. Pero siempre hay un instante en el viaje de la vida en el que el tiempo abre una ventana desde la que el pasado nos asombre y el futuro nos deslumbra. Es una visión fugaz; todo es fugad y permanente en la mirada de un niño. Y la mirada de un niño es luz.
Y la luz nunca viaja hacia atrás; siempre viaja hacia delante. Cruza el vacío a cientos de miles de kilómetros por segundo. Otras luces, la del pensamiento que viaja por el cableado de nuestro sistema nervioso, o la de las emociones que brotan de un indeterminado espacio de nuestro corazón, viajan mucho más despacio. A velocidad no mucho mayor que la de los viejos biplanos. Y la memoria no viaja, reside.
Este el relato de uno de esos viajeros. Y de su viaje. Viaje que hace la luz a la velocidad del pensamiento por las estaciones de la memoria. Que comienza hace dos mil años, cuando los griegos dieron en llamar elektron a una resina fósil y amarilla, el ámbar, que al ser frotada cobraba la facultad de atraer plumas y hojas secas.
Un viaje itinerante que circula por la vida de un niño. Un viaje que recorre alumbrados eléctricos que aún llevan en su nombre la impronta de la lumbre. Ciudades iluminadas por ejércitos de refulgentes luciérnagas eléctricas y hogares transfigurados en laberintos digitales por la magia de la electricidad. Viaje que habla de los arcanos de la luz que nos separan de tiempos regidos por el fuego.
Y todo el equipaje de este viaje casi infantil y todavía femenino es una pluma Parquer51 de metal, unos cuadernos comprados en la primorosa papelería vallisoletana Marcos, un viejo ordenador, un nuevo móvil puesto al día por tres bellas empleadas de Orange: Beatriz, Gemma u Laura. Y un globo terráqueo lumínico, adquirido en Radio Valdeprado
Pero la luz nunca viaja hacia atrás, siempre viaja hacia delante. El futuro nunca es un tiempo remoto, tan sólo es la continuación de la memoria. Vivimos en un mudo interconectado que se hace grande y pequeño a la vez mientras se inserta en un universo de electrones en el que sorprendentemente, las @rrob@s marcan la dirección electrónica de nombres y dominios. Un mundo habitado por huertas de luz, que capturan la energía del sol y la transformán en energía eléctrica. Y ésta en byte.
Venimos del tiempo del fuego. Del relato sanguíneo de los trabajos y los pesares. De los candiles somnolientos de la madrugada. Puede que Sísifo vista ahora de Armani; que sus oídos escuchen en lugar de las voces de los dioses, el infinito crepitar de los números binarios en la corriente eléctrica. Pero empuja la misma piedra por la misma pendientea y la melancolía
El futuro y el pasado dicen que buena parte de la energía que consumimos seguirá procediendo del Sol. Que aquel mismo sol que recogían los campos que los labradores roturaban y transformaban en trigo para alimentar a bestias y hombres movía la máquina del mundo. Un mundo que ha reescrito el viejo contrato que firmó con el ser humano en la tierra hace mies de años.
Los herederos de aquellos lavadores cultivan ahora huertos solares que alimentan a las bestias electrónicas que mueven el mundo. Son hombres de campo que ya no conducen tractores. Manejan ordenadores pero siguen mirando al cielo, aunque esta vez es distinta la lluvia que esperan.
La vida empieza siempre en el mismo lugar y termina en el mismo sitio.
Un viaje itinerante que circula por la vida de un niño. Un viaje que recorre alumbrados eléctricos que aún llevan en su nombre la impronta de la lumbre. Ciudades iluminadas por ejércitos de refulgentes luciernas eléctricas y hogares transfigurados en laberintos digitales por la magia de la electricidad. Viaje que que habla de los arcanos de la luz que nos separan de tiempos regidos por el fuego.
La luz nunca viaja hacia atrás, siempre viaja hacia delante. El futuro nunca es un tiempo remoto, tan sólo es la continuación de la memoria.
Vivimos en un mudo interconectado que se hace grande y pequeño a la vez mientras se inserta en un universo de electrones el que, sorprendentemente, las @rrob@s marcan la dirección electrónica de nombres y dominios. Un mundo en el que plantas de módulos policristalinos y células solares encapsuladas en cristal realizan una nueva e histórica fotosíntesis en huertas de luz, capturando la energía del sol y transformándola en energía eléctrica. Y ésta en byte.
Venimos del tiempo del fuego. Del relato sanguíneo de los trabajos y los pesares. De los candiles somnolientos de la madrugada. Puede que Sísifo vista ahora de Armani; que sus oídos escuchen en lugar de las voces de los dioses, el infinito crepitar de los números binarios en la corriente eléctrica. Pero empuja la misma piedra por la misma pendiente.
Jovelanos: la razón ilustrada y la melancolía
El futuro, como el pasado, dice que buena parte de la energía que consumimos seguirá procediendo del Sol. Que aquel mismo sol que recogían los campos que los labradores roturaban y transformaban en trigo para alimentar a bestia y hombres movía la máquina del mundo. Un mundo que ha reescrito el viejo contrato que firmó con el ser humano en la tierra hace mies de años.
Los herederos de aquellos lavadores cultivan ahora huertos solares que alimentan a las bestias electrónicas que mueven el mundo. Son hombres de campo que ya no conducen tractores. Manejan ordenadores pero siguen mirando al cielo, aunque esta vez es distinta la lluvia que esperan.
La vida empieza siempre en el mismo lugar y termina en el mismo sitio.
Je suis malade
Je ne rêve plus, je ne fume plus
Je n'ai même plus d'histoire
Je suis
sale sans toi
Je suis laide sans toi
Je suis comme un
orphelin dans un dortoir
Je n'ai plus
envie de vivre dans ma vie
Ma vie cesse quand tu pars
Je
n'ais plus de vie et même mon lit
Ce transforme en quai de
gare
Quand tu t'en vas
Je suis
malade
Complètement malade
Comme quand ma mère sortait le
soir
Et qu'elle me laissait seul avec mon désespoir
Je suis malade
parfaitement malade
T'arrive on ne sait jamais quand
Tu
repars on ne sait jamais où
Et ça va faire bientôt deux
ans
Que tu t'en fous
Comme à un
rocher
Comme à un péché
Je suis accroché à toi
Je
suis fatigué je suis épuisé
De faire semblant d'être
heureuse quand ils sont là
Je bois toutes
les nuits
Mais tous les whiskies
Pour moi on le même
goût
Et tous les bateaux portent ton drapeau
Je ne sais
plus où aller tu es partout
Je suis
malade
Complètement malade
Je verse mon sang dans ton
corps
Et je suis comme un oiseau mort quand toi tu dors
Je suis
malade
Parfaitement malade
Tu m'as privé de tous mes
chants
Tu m'as vidé de tous mes mots
Pourtant moi j'avais
du talent avant ta peau
Cet amour me
tue
Si ça continue je crèverai seul avec moi
Près de ma
radio comme un gosse idiot
Écoutant ma propre voix qui chantera
Je suis
malade
Complètement malade
Comme quand ma mère sortait le
soir
Et qu'elle me laissait seul avec mon désespoir
Je suis
malade
C'est ça je suis malade
Tu m'as privé de tous mes
chants
Tu m'as vidé de tous mes mots
Et j'ai le coeur
complètement malade
Cerné de barricades
T'entends je suis
malafde
Alice DONA / Serge LAMA
Estoy enferma
Completamente enferma
Como cuando mi mamá salía
de noche.
Y que me dejaba sola con mi desesperación
Estoy
enferma perfectamente enferma
Sucede que nunca se sabe
cuándo
Vuelves, nunca sabes dónde
gan pasado casi dos
años
Como
una roca
Como un pecado
Me aferro a ti.
Estoy cansada,
estoy exhausta
Para fingir ser felices cuando están allí
Bebo
todas las noches
Pero todos los whiskis
Para mí saben
igual
Y todos los barcos llevan tu bandera
Ya no sé adónde
ir.
Estoy
enferma.
Completamente enferma
Estoy vertiendo mi sangre en
tu cuerpo
Y yo soy como un pájaro muerto cuando duermes
Estoy
enferma
Perfectamente enferma
Me privaste de todas mis
canciones.
Me has vaciado de todas mis palabras
Sin
embargo, tenía talento antes de tu piel
Este
amor me está matando
Si esto continúa, moriré solo
conmigo.
Cerca de mi radio como un niño idiota
Escuchar mi
propia voz que cantará
Estoy
enferma
Completamente enferma
Como cuando mi mamá salía
de noche.
Y que me dejaba sola con mi desesperación
Estoy
enferma
Así es, estoy enferma.
Me
privaste de todas mis canciones.
Me
has vaciado de todas mis palabras
Y mi corazón está
completamente enfermo
Rodeado de barricadas
Oyes, estoy
enferma.
Iolanda
Cristina Gigliott, Dalida (El Cairo, 1933/ Paris, Francia, de de mayo de 1987) fue una cantante y acric de origen italiano y nación francesa que nació en Egipto.
Habiéndose instalado en Francia, conoce su primer éxito de cantante con el título Bambino, en 1956. Dándose forma un repertorio que reagrupa cerca de 2 000 canciones, es interpretado en numerosas lenguas, se hace una gran cara de la canción francesa y una estrella a escala internacional. También participó en la popularización de ciertos géneros musicales como el twist, el folk, el disco, el reggae, el pop o incluso el raï.
En 1981 fue la primera mujer en recibir un disco de diamante en reconocimiento a la cantidad de copias vendidas, que le valieron un total de 55 discos de oro a lo largo de su carrera2, Entre sus éxitos más conocidos se listan Bambino, Les enfants du pirée,, Paroles...Paroles..., Il venait d'avoir 18 Ans, Mourir sur scène3o, sobre todo, e suis malade
Dalida Registró numerosos dúos con personalidades de la escena mundial como Julio Iglesias, Johnny Hallyday, Mireille Mathieu, Nana Mouskouri, Petula Clark, Charles Aznavour, Claude François, Sheila, Johnny Mathis, Umberto Tozzi o todavía Gloria Lasso.
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