jueves, 8 de junio de 2023

La luna en las copas . Arenales

 



Tiene que ser una maravillosa cena para dos. Quizá no probemos bocado pero tiene que ser maravillosa.

Entendido, barón.

Y, camarero…

¿Sí, barón?

¿Ve esa luna?

Perfectamente, barón.

Quiero esa luna en las copas.

Sí, barón [apuntando], la luna en las copas.

 

[Dialogo de la obra teatral `Un ladrón en la alcoba´

De Lázalo Aladar]

           Siempre  hay un instante en el viaje de la vida en el que el tiempo abre una minúscula ventana desde la que el futuro nos sorprende. Es una visión fugaz; tan fugaz y tan permanente como la mirada de un niño.  La luz nunca viaja hacia atrás, siempre viaja hacia delante. Cruza el vacío a cientos de miles de kilómetros por segundo. Otras luces, la del pensamiento que viaja por el cableado de nuestro sistema nervioso, o la de las emociones, que brotan de un indeterminado espacio de nuestro corazón viajan mucho más despacio. A velocidad no mucho mayor que la de los viejos biplanos. Y la memoria no viaja, reside.

    La vida es un camino que hay que hacer descalzo. Y solo.  Al final estas solo. Puede que te acompañen tus sentimientos; y a veces, el miedo.  Si cedes al miedo,  te han vencido. El viaje de la vida es un lugar en el tiempo que recorre alumbrados eléctricos que aún llevan en su nombre la impronta de la lumbre.  Comenzó hace dos mil  años, cuando los griegos dieron en llamar elektron a una resina fósil y amarilla, el ámbar, que al ser frotada cobraba la facultad de atraer plumas y hojas secas. Ciudades iluminadas por ejércitos de refulgentes luciérnagas eléctricas y hogares transfigurados en laberintos digitales por la magia de la electricidad. Viaje que  habla de los arcanos de la luz que discurre a la velocidad del pensamiento por las estaciones de la memoria y que nos separan de tiempos regidos por el fuego.


   La luz nunca viaja hacia atrás, siempre viaja hacia delante. El futuro nunca es un tiempo remoto, tan sólo es la continuación de la memoria.  Vivimos en un mudo interconectado que se hace grande y pequeño a la vez mientras se inserta en un universo de electrones el que, sorprendentemente,  las @rrob@s  marcan la dirección electrónica de nombres y dominios. Un mundo de cristal en el que huertas de luz,  capturan  la energía del sol  transformándola en energía eléctrica. Y ésta en byte. Venimos  del tiempo del fuego. Del relato sanguíneo de los trabajos y los pesares. De los candiles somnolientos de la madrugada. Puede que Sísifo vista ahora de Armani; que sus oídos escuchen en lugar de las voces de los dioses, el infinito crepitar de los números binarios en la corriente eléctrica. Pero empuja la misma piedra por la misma pendiente.

El futuro  dice que buena parte de la energía que consumimos seguirá procediendo del Sol. Que aquel mismo sol que recogían los campos que los labradores roturaban y transformaban en trigo para alimentar a bestias y hombres movía la máquina del mundo. Un mundo que ha reescrito el viejo contrato que firmó con el ser humano en la tierra hace mies de años. Los herederos de aquellos lavadores cultivan ahora huertos solares que alimentan a las bestias electrónicas que mueven el mundo. Son hombres de campo que ya no conducen tractores. Manejan ordenadores pero siguen mirando al cielo, aunque esta vez es distinta la lluvia que esperan. La vida empieza siempre en el mismo lugar y termina en el mismo sitio. Es el viaje de la vida en algún lugar del tiempo.  Viaje que hace la luz a la velocidad del pensamiento por las estaciones de la memoria. Es un viaje itinerante que circula por la vida de un niño que habla de los arcanos de la luz que nos separan de tiempos regidos por el fuego.


Por una de esas raras reflexiones

de la luz, que los físicos

explicarán llenando

de fórmulas un libro...,

Mirándome las manos

-como hacen los enfermos de continuo-,

veo la faceta de un diamante, en una

faceta del diamante de mi anillo,

reflejarse tu cara, mientas piensas

que divago o medito,

o sueño... He descubierto

por azar este medio tan sencillo

de verte y ver tu corazón, que es otro

diamante puro y limpio.

Cuando me muera, déjame

en el dedo este anillo.


Estoy muy mal... Sonrío

porque el desprecio del dolor me asiste,

porque aún miro lo bello en torno mío,

y... por lo triste que es el estar triste.

Pero ya la fontana

del sentimiento mana

tan lenta y silenciosa, que su canto,

sonoro otrora como risa, es llanto.

 

 

Machado (Manuel)

 

          He visto cosas que ustedes no creerían. La gente se quedó en casa. Y leyó libros.  Y escribió. Y escuchó y descansó e hizo ejercicios e hizo arte y jugó y aprendió nuevas formas de ser. Y paró y escuchó el silencio. Alguno meditaba, alguno rezaba, alguno bailaba, alguno encontró la propia sombra. Y la gente comenzó a pensar de manera diferente. Todos estos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.

      El 7 es signo cabalístico de la luz y representación del ojo humano capaz de captarla. Es  el sefira neshá que representa el  triunfo y el éxito. Es, en la mayoría de las culturas, un símbolo mágico de la relación entre lo divino (el 3)  y lo humano (el 4) y cuyo resultado es la creación, llevada a cabo en 7 días

     Observaron los antiguos astrónomos que sólo 7 de los infinitos cuerpos celestes cambian de posición a lo largo del año. Son los planetas que pueden verse a simple vista y que dieron nombre a los días de la semana.

  Son 7 los brazos de la Menorah (el candelabro judío del templo de Salomón) y las ramas de especies con las que los judíos celebran la festividad del Sukkot (de cuatro  especies diferentes, una de palma, dos de sauce, tres de mirto y una de cidra).

      Son 7 las deidades en la Cábala, los Chakras principales, los Lipiki del esoterismo hindú, los emblemas de Buda, las fases de la luna. En China celebran con una gran fiesta el  día 7 del mes 7. Y en el islam, el Corán habla de 7 cielos, 7 tierras y 7 mares.

       7 está en la observación del cielo por los antiguos astrónomos. La inmensa mayoría de las estrellas no cambian de posición las unas respecto a las otras durante el año. Hay 7  cuerpos celestes que sí lo hacen; los los planetas que pueden verse a simple vista, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno,

     Los dones católicos del Espíritu Santo: Sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Los arcángeles .Las vueltas de los israelitas alrededor de Jericó en el 7 día fuera de sus murallas. Los infantes de Lara

      Hay 7 reinos celestiales: Reino del Norte, Reino de las Islas y los Ríos, Reino de la Montaña y el Valle, Reino de la Roca, Reino del Dominio, Reino de la Tormenta y el Principado de Dorne. Los Infiernos de Dante en la Divina Comedia. Las plagas que aparecieron para ablandar el corazón del faraón.  Los sabios del bosque de bambú. Los principios del universo (Kybalion). Los enanitos de Blancanieves.

       Las 7 notas de la escala mayor notas musicales: do, re, mi, fa, sol, la, si. Los pecados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. Los mares. Los metales conocidos en la Antigüedad;  oro, cobre, plata, plomo, estaño, hierro y mercurio.

              Los 7 sacramentos Bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, unción de los enfermos, matrimonio y orden sacerdotal. 7  años en el Tíbet Los 7  dones católicos del Espíritu Santo: Sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.  Las 7 partidas de Alfonso X el Sabio. Los 7 arcángeles- los 7 cielos del islam. Los 7 modos griegos. 7 cabezas de la bestia del Libro de las Revelaciones.7  vueltas de los israelitas alrededor de Jericó en el séptimo día fuera de sus murallas.

           Los días  de la semana: lunes (Luna), martes (Marte), miércoles (Mercurio),  jueves (Júpiter), viernes (Venus).. sábado (Saturno) y Domingo (sol). .Los métale conocidos en la Antigüedad: oro, cobre, plata, plomo, estaño, hierro y mercurio. Los sacramentos: Bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, unción de los enfermos, matrimonio y orden sacerdotal. Los   dones católicos del Espíritu Santo: Sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. .

              Las 7  Bellas artes: Arquitectura, danza, escultura, música, pintura, literatura y cinematografíalos. Los colores del arco iris. Las maravillas del mundo. Los sabios de Grecia. Las colinas de Roma Los modos griegos. Los sabios de GreciaL. as vidas del gato.

  Hay quien prefiere el silencio a la palabra, mirar a ser visto, oír a decir. Hay quien prefiere a las personas que emplean ademanes y palabras breves, en las que siempre queda algo por descubrir. Lampedusa detesta lo explícito mientras viaja por el especio de la memoria escuchando los nocturnos de Chopin. Borges se refiere a la rosa inalcanzable, la que siempre es la rosa de las rosas. Juan Salvador Gaviota prefiere volar a comer. Hay quien prefiera amar a pensar, cuando amar es pensar…  y volar

                           

                                                    


 

 

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