Metales Extruidos (ME), empresa creada en 1962 por la más conspicua burguesía vallisoletana (los López, Posadas, Mateos, Molero…) para la fabricación de perfiles de aluminio destinado a la construcción y la industria automovilística, es, como ha dicho el propio consejero de Economía, `una planta moderna y única en España´. Al menos, lo era hasta hace poco.
¿Cómo se ha pasado a esta situación de concurso voluntario de acreedores, ERE suspensivo para 240 trabajadores durante seis meses en un año, deudas de la empresa con los 314 trabajadores, parada de prensas, falta de liquidez y amenaza de un nuevo ERE suspensivo pese a una amplia cartera de pedidos?
Pregona la propia web de Metales: ` Cumplidos 50 años de historia, acabamos de abrir la que es la primera fábrica de Europa en procesos integrados del aluminio. Con presencia creciente en mercados internacionales, Metales se configura como líder global en el sector´. ¿Cómo, insisto, de líder global del sector, se ha podido pasar en dos años casi al cierre de la factoría?
Corre el año 2006 y la dirección de la empresa, con la anuencia de la consejería de Economía y el Ayuntamiento de Valladolid, decide abordar un profundo proceso de modernización y expansión. También de cambio de ubicación, desde las históricas instalaciones de la Avenida de Burgos hacia el Polígono de Jalón. El traslado lleva aparejado una operación urbanística, auspiciada por el propio Ayuntamiento, que contribuiría en buena medida a la financiación de la nueva planta.
Ante la sorpresa de la dirección de la empresa, uno de los socios, Juan Posadas, consigue de la consejería de Economía una subvención por Especial Interés de 5.746.352 euros, cobrados el 29 de diciembre de 2009. La participación financiera de Economía no se queda aquí: el 29 de marzo de 2011, la sociedad y Castilla y León Capital Desarrollo I (FRC), representada por Ahorro Corporación Desarrollo SGECR, llegan a un `acuerdo de inversión´ para la toma de una participación temporal del Fondo promovido por ADE Financiación en el capital de la sociedad. La inversión total asciende a 9 millones de euros: 4,4 millones en forma de capital social y 4,6 millones en un préstamo participativo, cifras dispuestas íntegramente a 31 de diciembre de 2011.
Los préstamos participativos representan una garantía similar a los fondos propios y así son considerados en el vigente PGC español. Las características fundamentales del préstamo son: 1) El principal será amortizado mediante su capitalización en participaciones sociales; 2) los socios podrán enervar; y 3) un tipo de interés fijo del 15% anual (sí, han leído bien: el 15%) que será capitalizado y un interés variable anual capitalizable.
El 31 de diciembre de 2011, aparte de los socios históricos, eran accionistas el Grupo de Negocios Duero (22,2%) y la Junta, a través del Fondo. (7,7%). A juzgar por la rentabilidad de las operaciones de Ahorro Corporación, no parece que la entidad tenga precisamente una misión altruista: Persan, rentabilidad de la inversión 45%, multiplicando por 5 veces la inversión realizada; Fanosa, 40% y 2,6 veces; BJC, 47% y 3,9 veces.
El de Metales es ya un hito en el truculento proceso de destrucción del tejido industrial de Valladolid. Los otros tres son:
1. Cristaloyd. La empresa cuya sede social estaba en Santiago 13, sede también del bufete Asesores en Derecho que creara Mariano Gómez Liaño (imputado en el Caso Banesto), pasó en 1992 a ser propiedad pública con el nombre de Dicryl, después Tecdis Display Ibérica; tras recibir 38,6 millones de euros en siete años, fue vendida en 1999 por 0,6 millones euros. La fábrica, que se dedicaba a producir pantallas de cristal líquido, cerró el 6 de julio del 2005 dejando en la calle a 179 trabajadores.
2. Microser. Vendida al grupo especulador estadounidense Denali Partners LLC el 31 de marzo de 2007, día que acababa el compromiso de mantener los puestos de trabajo asumido por la compañía a cambio de las sustanciosas subvenciones percibidas: 25,1 millones de euros: 8,4 millones por Incentivos Regionales; 15,6 millones por Especial Interés; 1,1 millones para formación y 2,7 millones como subvención al suelo. 270 jóvenes a la calle. La tercera empresa que más ayudas ha percibido de la consejería de Economía en toda su historia, tras Renault y Cristaloyd; la cuarta es Metales.
Del Parque Tecnológico de Boecillo, que fue un modelo de referencia en Europa, han huido todas las empresas que vinieron al rebufo de las subvenciones. Hoy, el 90% de sus instalaciones están en venta o cerradas, como el propio edificio de Gestión del Parque, desplazado al Edificio Administrativo de Arroyo. `Qué incongruencia´, pensará usted, atónito lector, pero claro, es Arroyo, ya saben.
3. Nodalia. Resultaba de la fusión de las sociedades Cicsa e Ingenius Team. Su capital estaría suscrito en un 50 % por ADE Capital Sodical y en otro 50 % por Madrigal Participaciones. Ante la sorpresa de casi todos, ADE Capital y Madrigal se negaron a invertir en el proyecto. Resultado: concurso de acreedores, quiebra y despido de 295 trabajadores con un ERE de extinción. El socio mayoritario de Ingenius Team era el ínclito Juan Posadas.
Cómo por las otras tres poco podemos hacer ya, ¡Salvemos a Metales¡ Son 50 años de nuestra historia.


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