Valladolid, en época andalusí, se llamaba Balad al-Walīd (بلد الوليد,); el país que volvió a nacer. Al menos eso me dijeron el pasado viernes 17 de enero, festividad de San Antonio Abad, dos marroquíes eminentes: el berebere Abduljalid, de la tienda La source de tapis, en Ourika Vallés Amassin; y en Marrakech, el árabe Mustafá, de Artisanat Dar Esalam. .
"La vida no se ha hecho para comprenderla, sino para vivirla· dijo Jorge Santayana.
También se llamaba y llama Pucela. En el XV unos cuantos caballeros de aquí fueron con sus huestes a luchar del lado de Juana de Arco, la Doncella de Orleans; en francés, pucelle. Cuando volvieron, los caballeros comenzaron a contar sus hazañas y galanteos. Sobre todo los galanteos; todas las guerras se hacen en aras del poder. El 31 de mayo de 1808 se produce el dos de mayo pucelano: el pueblo se agolpa en plazas y calles al grito de ¡Viva Fernando VII!, exigiendo la entrega de armas. La ciudad fue liberada por Wellington.
En la posada Caballo de Troya se alojó en 1836 un estrafalario ingles, George Borrow. Don Jorgito el inglés viajó entre 1836 y 1840 para difundir el Nueva Testamento. Esto le permitió recorrer medio España y ser protagonista o testigo de múltiples accidentes, reales o imaginados.Su traductor, Manuel Azaña, dice que Don Jorgito se interrogaba acerca del valor de la existencia: ` ¿Qué es la verdad? ¿Qué es lo bueno y lo malo? ¿Para qué he nacido? ¿Todo perecerá y será olvidado? Y como no encontraba repuestas, se entristecía; al punto de que sus amigos temieron verle poniendo fin a sus días.
"Valladolid está en medio de un inmenso valle abierto por una fortísima convulsión de la planicie castellana. Tiene numerosos conventos, magnífica muestra de la arquitectura española. La iglesia principal, muy antigua, está sin acabar y es de granito sin labrar. Es ciudad fabril pero su comercio está en manos de catalanes. Posee una hermosa alameda por la que corre el Esgueva.
Paramos en la Posada de la Diligencia, pero a los dos días nos fuimos muy gustosos, porque el alojamiento era malísimo y la gente de la casa por demás grosera. El dueño, hombre de talla gigantesca y enormes bigotes, debía creerse un caballero demasiado principal para fijar la tención en sus huéspedes, de los que, a la verdad no estaba muy recargado, porque sólo estábamos Antonio y yo.Trasladamos nuestros reales al Caballo de Troya, posada antigua a cargo de un vascongado que, al menos, no se creía superior a su oficio .Las cosas andaban muy revueltas por creerse inminente una visita de los facciosos. Barreadas todas las puertas, construyeron unos reductos para cubrir los aproches. Al poco llegaron los carlistas pero los nacionales, más decididos, les hicieron batir en retirada sin disparar un tiro "
Valladolid vive una época de esplendor en el XIX con la desamortización y el ferrocarril. Se transfieren los inmensos huertos y jardines de los conventos y se crean nuevas calles; se reactiva el comercio y cambia la estructura urbana abriéndose plazas y jardines, como el del Poniente. Se reforma el Campo Grande y encauza el Esgueva. Como suele ser normal, la bonanza económica, financiera y urbana, coincide con buenos políticos, como el regidor Miguel Íscar. Hoy, algunos políticos están más en los juzgados que en sus puestos de trabajo.
Ya en el XX, la ciudad se expande, creciendo del otro lado de la vía férrea, en el barrio de Las Delicias. En temas políticos, el 4 de marzo de 1934 se fusionan en el Teatro Calderón Falange Española y las JONS. Tras el levantamiento que trajo la Guerra Civil, Valladolid queda en la zona nacional.A partir de 1950, Pucela experimenta un importante cambio por la instalación de industrias promovidas por ilustres vallisoletanos: Fasa/ Renault, Iveco, Endasa, Tafisa, Nicas, Acor… Ahora Renault e Iveco piden subvenciones (todos piden subvenciones por aquí; esto es el jardín de las subvenciones) y las otras están cerradas.
No todo es bonanza: el Plan César Cort supuso la mayor pérdida de patrimonio urbano desde el incendio de 1561: edificios antiguos, conventos y claustros, incluyendo decenas de palacios renacentistas, fueron demolidos para construir altos bloques de pisos.
Este Valladolid que aparece ahora sumido (como el resto de España) en esta crisis que parece no tener fin: crisis, inmobiliaria, financiera, industrial, económica, laboral, institucional, política... y de valores. De la crisis, como de todas las crisis, sociales o individuales, saldremos mejores. Esta nueva casta política, analfabeta e inepta, parece empeñada en abrir un frente, Pero el país volverá a nacer.
Flanqueada
por el Pisuerga y el Esgueva y dividida en dos por uno de los brazos
de este río, llegó a contar en su muralla con doce puertas y
algún portillo, siendo las principales la de Del Puente, en el
norte, y la del Campo, en el sur. Las puertas estaban
distanciadas una de otra uno mil pasos, que hacen una distancia total
de cerca de
7
kilómetros. Una hora de un jinete a caballo.
Cumplían
un horario establecido de cierre y apertura distinto para el invierno
y el verano y contaban con una casilla para el personal encargado de
la vigilancia o la aduana.
En diciembre de 1521, la muralla acogía
un caserío de 22.000 almas y vio entrar con alborozo a Juan
de Padilla con 1.500 hombres, convirtiéndola en nueva capital
comunera. Su esposa, María
López
de
Mendoza y Pacheco, la bella capitana comunera que nunca se rindió,
ya sabía que le esperaba en vano en Toledo. Ya
a finales del siglo XI se habían asentado en el valle como
granjeros y labradores algunos vecinos de Cabezón;
eligieron el sitio de mayor altura para vivir y las riberas de los
ríos para cultivar. En lo alto construirían una humilde
fortificación o alcazarejo, el de San Benito. Y en 1072 llegó al
lugar
el conde Ansúrez a
quien el rey había encargado su colonización Se estableció
extramuros y construyó una iglesia colegiata y un palacio cercanos
al Esgueva,Entre estas doce puertas convivían cristianos, judíos y musulmanes.
Los judíos, además de construir una poblada judería centrada en la Plaza de los Ciegos, estaban bien integrados en la villa, pues es aquí donde en 1476 se habían reunido los representantes de todas las aljamas del reino. Los mulsumanes se agolpaban en los aledaños de la Puerta de Teresa Gil. Unos y otros ejercían de artesanos, hortelanos, albañiles, alfareros, lateros, zapateros, sastres y mercaderes. Por su parte La `casta limpia´ oficiaba de clérigos, funcionarios, letrados, escribanos médicos o rentistas.En los clérigos abundan mujeres.
Los conventos de monjas acogen a damas de toda condición social y proliferan beatas que viven una vida piadosa y de oración. Hay mujeres que trabajan fuera de su hogar en tareas no estrictamente doméstica: lecheras, lavanderas, panaderas, pasteleras, lenceras, campesinas y alguna esclava, y otras dedicadas a ` oficios diversos´. No siempre las viudas tenían medios suficientes para asegurar su mantenimiento y a ellas va dirigida la caridad y las limosnas, que buscan aliviar su situación, a veces casando a doncellas pobres para evitar que puedan verse arrastradas a la mala vida o ejerciendo de sobrina de los señores párrocos.
Pronto surgen episodios de tensión y conflicto. A veces violentos, como la condena a la hoguera o el patíbulo de los magnos Autos de Fe de 15 de mayo y 30 de octubre de 1559. En éste asistieron doscientas mil personas bajo la égida de la reina regente doña Juana de Austria y acabó con los luteranos del doctor Cazalla. De los treinta ilustres encausados, solo se salvó Doña Ana Enríquez, `Una criatura demasiado bella para quemarla ´. Cuñada de María de Padilla, amiga intima de Teresa de Ávila y en la ficción de `El hereje´ de Delibes, amante de su personaje principal, Cipriano Salcedo. `Con arrogancia, Ana subió al patíbulo, oyó impávida la pena simbólica a que era condenada y despreció a los que la admiraban. El pueblo consideró un agravio la insignificancia de la pena, los aires de superioridad de la penitente, su rango y su belleza
Muralla
o cerca, se construyó y reconstruyó, se hacía y rehacía y al
final derribó, a lo largo de los siglos XI
a XIX. La
tradición apunta a una primera cerca hecha de tapial y estacas
anterior a la llegada del conde Ansúrez.
Sería
de aparejo tosco o de piedra sin trabajar y respondía
todavía a un modelo militar con cubos y puertas torreadas.Es
a principios de aquel siglo XVII cuando la ciudad se vio en la
necesidad de ampliar y consolidar la cerca fiscal, antes militar,
para que sirviera también como seguridad sanitaria e impedir la
entrada de la peste que
por entonces hacía estragos. El poderoso gremio del vino tenía una
especial disposición para defender y vigilar las puertas y tomo la
iniciativa en 1612,
y el Ayuntamiento dio permiso para la corta de 12.000
pinos. Pero todo concluye cuando en 1862
e derriba la
última de las puertas: la de del Campo o de Santiago. Tomando
como punto de partida el puente Mayor sobre el río Pisuerga, las
puertas eran : 1) Del Puente, cabe a la judería ; 2) San Benito el
Viejo; 3) San Pedro; 4) la Magdalena; 5) Santa Lucía (Plaza de San
Juan); 6) Tudela (Plaza Circular); 7) Santisteban (Plaza Cruz
Verde), 8) Teresa Gil (Plaza de El Salvador), junto a la morería; 9)
Del Campo (Campo Grande); 10) San Llorente (Plaza del Poniente) ; 11)
De los Aguadores, (Plaza de San Agustín); y 12) Del Carmen,
extramuros.
Tras
esas 12 puertas, hace
7 siglos, Balad
al-Walīd, la ciudad murada de las tres culturas, se parapetaba de la
peste.
El
número 12
es para los cristianos, símbolo de perfección y armonía, indica
una unidad perfecta e integral, corresponde a la plenitud y la
integridad y expresa la idea de que el Universo forma un todo. 12
son las puertas
de la Jerusalén,
los
frutos del Espíritu
Santo, los
signos
del Zodiaco, los
dioses
olímpicos del Panteón y los frutos
del Árbol
de la vida.
Y Los
árabes le consideraban el número
solar por
excelencia, símbolo del orden cósmico
y
de la unidad
del orbe.
Observaron que
Luna gira
12
veces alrededor de la Tierra y
lo
ligaron a la medición
del tiempo;
Para
los
judíos el 7
signo
cabalístico de la luz y representación del ojo humano capaz de
captarla. El sefira neshá que representa el triunfo y el éxito. Un
símbolo mágico de la relación entre lo divino (el 3) y lo humano
(el 4) y cuyo resultado es la creación, llevada a cabo en 7
días. Observaron que sólo 7
de
los infinitos cuerpos celestes cambian de posición a lo largo del
año; son los planetas que pueden verse a simple vista y que dieron
nombre a los días de la semana. Son 7
los
brazos de la Menorah (el candelabro judío del templo de Salomón) y
las ramas de especies con las que los judíos celebran la festividad
del Sukkot, de cuatro especies diferentes, una de palma, dos de
sauce, tres de mirto y una de cidra. Las deidades en la Cábala, los
Chakras principales, las maravillas del mundo, las fases de la luna,
los colores del arco iris, las
bellas artes, las notas musicales, … las vidas del gato. Nos
encontramos ante una nueva variante de la pandemia global y no nos
quedan puertas para refugiarnos pero, como el gato, la ciudad volverá
a nacer.
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